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01 de Jun de 2020

América

Colombia, ¿el próximo Chile?

P réstenle atención a Colombia. Tras la aplastante victoria electoral del presidente electo Juan Manuel Santos, Colombia podría seguir l...

P réstenle atención a Colombia. Tras la aplastante victoria electoral del presidente electo Juan Manuel Santos, Colombia podría seguir los pasos de Brasil, Chile y Perú y convertirse en la próxima estrella económica de Latinoamérica. Es verdad que muchas cosas pueden salir mal, incluyendo un resurgimiento de la violencia guerrillera, y de las tensiones con Venezuela y Ecuador. Pero varios observadores me citaron 4 razones por las que Colombia podría despegar bajo el gobierno de Santos.

En primer lugar, Santos, quien recientemente fue ministro de Defensa del presidente saliente Álvaro Uribe, ganó con casi el 70% de los votos, y con 2 millones de votos más de los que obtuvo Uribe en su última elección.

Eso le dará a Santos una sólida mayoría en el Congreso, lo que le permitirá atraer inversiones con garantías de continuidad económica, y embarcarse en ambiciosas reformas en el campo energético, la salud y la educación. Colombia es ya el cuarto mayor receptor de inversiones extranjeras de Latinoamérica - después de Brasil, Chile y México -, según un reciente informe de las Naciones Unidas. Y muchos economistas creen que Santos logrará cumplir su promesa de campaña de llegar a un crecimiento económico del 6% en dos años, ya que esta será su primera prioridad.

En segundo lugar, es posible que Santos tenga mejores posibilidades que Uribe de conseguir que el Congreso de EEUU ratifique el acuerdo de libre comercio que fue firmado por el ex presidente George W. Bush y Uribe en el 2006. Los demócratas en el Congreso de Estados Unidos se han negado a ratificar el acuerdo por las violaciones de los derechos humanos cometidas contra los sindicalistas en Colombia. ‘Santos se va a entender mejor con los demócratas porque no tiene una historia (de tensiones) con el presidente Barack Obama y la secretaria de Estado Hillary Clinton’, me dijo esta semana el ex presidente de Colombia, César Gaviria.

En tercer lugar, Santos tiene una personalidad menos mercurial que Uribe y es probable que alivie las tensiones tanto a nivel nacional como con los países vecinos, afirman los observadores. ‘Ya hay un nuevo clima en el país, de menos polarización’, me dijo Gaviria. ‘La gente siente que el nuevo gobierno no va a estar comprando los pleitos de Uribe con las organizaciones no gubernamentales (de derechos humanos). Y Santos tampoco se va a dejar aislar internacionalmente, como Uribe’.

En cuarto lugar, Santos prometió en su discurso de aceptación luchar contra la impunidad y mejorar los vínculos presidenciales con el sistema judicial, para mejorar la situación de los derechos humanos. José Miguel Vivanco, director de asuntos latinoamericanos del grupo de monitoreo Human Rights Watch y uno de los más conocidos críticos del desempeño de Uribe en el campo de los derechos humanos, me dijo que ‘Santos es un pragmático, que si recibe señales fuertes de la comunidad internacional con respecto al tema de derechos humanos (DDHH), probablemente responda de manera más positiva que el presidente saliente’.

Mi opinión: No comparto la opinión generalizada en Colombia de que Santos será capaz de mejorar las relaciones con el presidente venezolano Hugo Chávez, porque este último seguirá necesitando un enfrentamiento permanente con Colombia para distraer la atención de sus problemas internos, y para poder justificar su gobierno cada vez más autoritario.

Además, Santos me dijo en una entrevista reciente que él y Chávez son ‘como el agua y el aceite’, y esos dos elementos no se mezclan por más que uno trate de combinarlos.

Pero creo que existe por lo menos un 50% de posibilidades de que Santos le dé un empujón a Colombia, aprovechando la estabilidad económica que heredó, el mandato que acaba de recibir en las urnas y su experiencia en el manejo de la economía. Si le va razonablemente bien, Colombia podría ser la próxima estrella emergente de la región. EL INFORME