Temas Especiales

25 de Sep de 2020

América

Tragedia sigue investigándose

PARAGUAY. Un mes después de la tragedia en Curuguaty, apenas han habido avances en la investigación de un episodio que tiñó de sangre la...

PARAGUAY. Un mes después de la tragedia en Curuguaty, apenas han habido avances en la investigación de un episodio que tiñó de sangre la lucha por la tierra en Paraguay.

‘Todo se encamina al opá reí (a la nada, en guaraní), a la falta de interés de investigar profundamente lo que ocurrió ahí y los que estuvieron detrás de esa masacre’, dijo el dirigente de la Liga Nacional de Carperos (campesinos sin tierra) José Rodríguez.

Seis policías y once campesinos murieron el 15 de junio en un choque armado durante un desalojo de ‘sin tierras’ que ocupaban una estancia del político ‘colorado’ y empresario Blas N. Riquelme, cuya propiedad le disputa el Estado.

Una semana después, Lugo perdió la Presidencia por ‘mal desempeño’ en sus funciones, en un ‘juicio político’ parlamentario en el que las muertes de Curuguaty y las ocupaciones de tierras por parte de los campesinos fueron parte esencial del ‘pliego acusatorio’.

El exmandatario denunció esta semana que Curuguaty fue una ‘conspiración para desestabilizar’ a su Ejecutivo. Rodríguez insistió en que hubo intervención de ‘infiltrados’, de ‘francotiradores’ que actuaron para desencadenar un tiroteo y ‘utilizar ese episodio para atacar políticamente a Lugo’.

‘Los campesinos vieron caer a su líder y los policías vieron caer a su líder y se desató esta situación’. Además, Rodríguez reclamó la liberación de la docena de ‘sin tierras’ detenidos e indemnizaciones para los familiares de las víctimas campesinas, pues a su juicio cayeron en la misma ‘emboscada’ que los agentes policiales.

El fiscal que lleva el caso, Jalil Amir Rachid, descartó esta semana la actuación de francotiradores y dijo que las armas implicadas en el tiroteo fueron escopetas de caza.

‘No veo que el Gobierno tenga demasiado interés en desvelar lo ocurrido’, observó por su parte el analista Alfredo Boccia.

Para Boccia, ‘17 muertos no pueden ser fruto de una mera casualidad’, pero no existe ‘el más mínimo dato de que se trata de un complot de la derecha o de una elevación del nivel de enfrentamiento armado de la izquierda’.

Además, destacó que: ‘si partimos de una hipótesis que lo de Curuguaty fue planificado, estamos ante una hipótesis monstruosa que merece ser investigada muy seriamente porque terminó con el derrocamiento de un Gobierno’.

Mientras la investigación continúa, los campesinos están en espera de que se haga justicia finalmente.