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29 de Sep de 2020

América

Aumenta tensión en el Cauca

COLOMBIA. Seis soldados fueron agredidos por decenas de indígenas del Cauca. Los arrastraron por el suelo en una escalada de los reclamo...

COLOMBIA. Seis soldados fueron agredidos por decenas de indígenas del Cauca. Los arrastraron por el suelo en una escalada de los reclamos de los nativos que se manifestaron cansados de los combates en la región y demandan la salida de sus territorios de la fuerza pública y la guerrilla.

Hacia las 9:30 horas, miembros de la etnia nasa, que se autodenominan ‘guardia indígena’ y estaban asentados en una colina, empezaron a rodear a los soldados. Intimidados, ellos se replegaron hasta una pared de ladrillos. Allí los arrastraron por el suelo, uno a uno, a los seis soldados, que no soltaban sus fusiles, sin disparar.

‘Yo soy Colombia, de aquí no me mueven’, alcanzó a decir uno de los militares.

Los hechos ocurrieron en la zona rural del municipio de Toribío, en el departamento de Cauca y a unos 305 kilómetros al suroeste de la capital colombiana.

En la montaña, los soldados agredidos eran comandados por el sargento Rodrigo García Amaya.

‘Hemos recibido la orden de replegarnos’, dijo el suboficial. ‘Si no se hace algo, esto se repetirá, si no contra nosotros, contra otras unidades militares’, agregó.

‘Tengo en esta montaña a suficientes soldados para combatir a la guerrilla, pero para enfrentar a más de 1,000 indígenas no son suficientes’, dijo a The Associated Press el general J. Humberto Jerez, comandante de la Fuerza de Tarea Apolo con sede en Cauca.

Jerez se abstuvo de responder cuando se le preguntó si la protesta indígena está infiltrada por la guerrilla, como lo sugirió la víspera el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.

El ministro del Interior, Federico Renjifo, sostuvo ante los periodistas que los militares se quedan en Cauca ‘porque de lo contrario se desprotegería precisamente a la población civil y a los mismos indígenas. Eso es lo que los líderes de las protestas tienen que entender’.

EXIGENCIAS

La semana pasada, los indígenas caucanos instaron a los militares y a los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a que abandonaran sus tierras por los constantes enfrentamientos armados entre los dos bandos.

El Gobierno ha dicho que, si bien está dispuesto al diálogo, eso no sucederá y que los militares no cederán un solo centímetro del territorio nacional.

Marcos Yulé, gobernador del resguardo indígena de Toribío, dijo en la jornada: ‘No queremos ninguna bota en nuestro territorio, ni de izquierda ni de derecha’.

Las acciones armadas entre el ejército y la guerrilla afectan a unos 115 mil indígenas en 9 municipios en el norte de Cauca.

Los indígenes y vecinos de la zona conviven con el horror desde 1980. En Toribío hubo más de 600 ataques de parte de las guerrillas izquierdistas en el marco del Conflicto interno colombiano. El ataque más violento fue perpetrado por las FARC el 8 de julio de 2011, cuando explotó un bus bomba.