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12 de Apr de 2021

América

Cónclave desde la mirada panameña

PANAMÁ. ‘Los cardenales van a hacer muchas consultas entre ellos, ellos no van a ver periódicos, ellos no van a ver los favoritos que di...

PANAMÁ. ‘Los cardenales van a hacer muchas consultas entre ellos, ellos no van a ver periódicos, ellos no van a ver los favoritos que dice la prensa o lo que dice la televisión’.

Así observa Lawrence Edward Chewning Fábrega, exembajador de Panamá en la Santa Sede y actual director de la Carrera Diplomática y Consular de la Cancillería de Panamá, la elección del nuevo Papa, tras la renuncia de Benedicto XVI.

Chewning Fábrega es uno de los panameños que ha estado más cerca del ahora Papa emérito Benedicto XVI y también conoció a Juan Pablo II. Para aquella escogencia.

El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado Vaticano, actual camarlengo y quien está a cargo de la Iglesia Católica, debe convocar y dirigir el cónclave. Sencillo, debe convocar al Colegio Cardenalicio.

Chewning Fábrega, quien además fue embajador de Panamá en Gran Bretaña, Bélgica, Washington y ante la OEA, contó que conoció al cardenal Bertone y le guarda mucha simpatía.

Primero se realiza una misa, es una invocación a Dios, de rezar para iluminar a los cardenales para que ellos escojan a la persona que debe llevar las riendas de la Iglesia Católica.

‘Luego de esa misa, a los cardenales nadie los ve hasta que sea elegido el nuevo Pontífice tras varias votaciones’.

Agregó que los cardenales harán muchas consultas entre ellos para elegir al nuevo sucesor de San Pedro.

‘Entre ellos van a definir cuál es el perfil del nuevo Pontífice’, precisó el diplomático.

En la residencia de ‘Santa Marta’, en el interior del Vaticano, donde se alojan los cardenales estarán incomunicados y analizarán la responsabilidad para el nuevo Papa.

Chewning pidió rezar mucho, pedirle a Dios ‘que ilumine a los miembros del Colegio Cardenalicio para que sea el Papa que la iglesia merece’ y alegó ‘solo estamos en las manos de Dios’.

VIO A BENEDICTO ESE 2005

El diplomático en 2005 fue avisado que ya se había elegido al Papa; él estaba en el corazón de Roma y se acercó, rápidamente, junto a su esposa, hasta la Plaza de San Pedro.

Chewning Fábrega era el embajador de Panamá ante la Santa Sede y estuvo viendo el humo blanco y contempló al cardenal alemán Joseph Ratzinger convertido en el Papa Benedicto XVI el 19 de abril de 2005.

Aún recuerda, lo emocionante del momento, los vítores por todos lados: ‘Viva el Papa’, ‘Viva el Papa’.

Cuando se despidió de la misión diplomática, pidió una audiencia con Benedicto XVI, éste le regaló un rosario a su esposa, su hija y a él; el religioso le obsequió un libro escrito por él.

JUAN PABLO II RECORDABA PANAMÁ

El diplomático era amigo del cardenal Pio Laghi, nombrado en 1990 por Juan Pablo II Prefecto de la Congregación para la Educación Católica.

En ese entonces era embajador de Panamá ante la OEA y visitó Roma, iría a una misa privada del Papa que le había gestionado Laghi, Nuncio Apostólico en Washington.

Conocería a Juan Pablo II en la pequeña capilla contigua a la habitación del Pontífice.

‘Fue algo extraordinario’..., recordó y narró que Juan Pablo II le contó que recordaba el recibimiento que le dio el pueblo panameño en su visita el 5 de marzo de 1983.

El Papa hizo mención del pueblo de Atalaya, en Veraguas, y la devoción por Jesús Nazareno de Atalaya, actividad que se celebra el primer domingo de Cuaresma.