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19 de Apr de 2021

América

40 años del golpe de Estado chileno

SANTIAGO. Salvador Allende fue el primer líder socialista elegido presidente en Latinoamérica. Asumió el cargo en 1970 tras ganar con el...

SANTIAGO. Salvador Allende fue el primer líder socialista elegido presidente en Latinoamérica. Asumió el cargo en 1970 tras ganar con el 36 por ciento de los votos, en un mandato refrendado por un Congreso hostil.

Embarcó al país en lo que él llamó “la vía chilena al socialismo’’, nacionalizó la industria del cobre, dominada por empresas estadounidenses, hizo una reforma agraria con resultados buenos y malos, y mejoró la salud y educación públicas.

Su gobierno, que incluyó una visita de tres semanas de Fidel Castro, hizo de Chile un complejo escenario durante la Guerra Fría. El presidente Richard Nixon aprobó una campaña encubierta para agravar el caos económico del país y ayudó a provocar el golpe militar, inicialmente apoyado por muchos chilenos hartos de una inflación del 500%, la crónica escasez de alimentos y las tomas de fábricas por parte de obreros.

LLEGÓ PINOCHET

El golpe destruyó lo que los chilenos llamaban la democracia más antigua de América del Sur: Pinochet cerró el Congreso, prohibió los partidos políticos y usó a las fuerzas de seguridad para desaparecer y matar a miles de disidentes.

La lista de muertos, torturados o encarcelados por motivos políticos ascendió a 40.018. El gobierno estima que 3.095 de ellos fueron asesinados, incluyendo cerca de 1.200 de los que sólo se han encontrado a 125 restos.

A Pinochet se le reconoce décadas de estabilidad institucional y rápido crecimiento económico de Chile al crear un sistema de libre mercado que, entre otros, redujo las barreras para el comercio, lo que alentó las exportaciones. Pero creó desempleo sin derecho a protestar porque las manifestaciones estaban totalmente prohibidas y los sindicatos se atomizaron.

Privatizó el sistema de pensiones, la prestación del servicio de agua, la tierra volvió a sus propietarios y los salarios de los trabajadores fueron disminuidos.

‘La dictadura otorgó a los chilenos un nivel de bienestar general y de libertad económica que los compatriotas de 1973 jamás se imaginaron que pudiéramos llegar a tener’’, indicó el economista y ex ministro de Economía y Hacienda de Pinochet, Rolf Luders, de la escuela de Universidad de Chicago.

Por su parte, Patricio Fernandez, editor del periódico semanal más leído en Chile, “The Clinic’’, señaló que la demanda de hoy le parece más interesante porque es más modesta, más real y energéticamente muy parecida.“El deseo hoy entre los chilenos tiene que ver con un deseo profundo de más democracia y más igualdad y donde el crecimiento que ha tenido el país en el último tiempo no alcanza a adormecer esa consciencia de vivir en una sociedad más igualitaria porque la nuestra es horriblemente dispar. La desigualdad en chile es brutal’’ agregó Fernandez.

REVUELTAS ESTUDIANTILES

El malestar de los jóvenes se concentra en la mala calidad y el alto costo de la educación, un sistema de sa lud deficiente y la creciente brecha entre ricos y pobres.

“Las demandas que se han levantado con fuerza en la última década provienen de un movimiento social y político que ha tenido que recomponerse de un fuerte golpe y brutal desintegración no sólo por lo sufrido durante la dictadura militar, sino que principalmente por la herencia cultural, política y económica que ésta nos dejó’’ dijo Camila Vallejo, quien fuera líder del movimiento estudiantil y ahora es candidata a diputada por el Partido Comunista.

ELECCIONES EN MARZO DE 2014

El próximo gobierno, que asumirá en marzo de 2014, deberá trabajar bajo la presión de la sociedad civil, que no dejará atrás las movilizaciones que pusieron en jaque e hicieron derrumbar la popularidad del gobierno del derechista Sebastián Piñera.

Michelle Bachelet se enfrentará a la ultraderechista Evelyn Matthei.

La candidata socialista es la favorita en las encuestas.Su programa de gobierno plantea reformas profundas en materia política y social y anunció una reforma tributaria que busca recaudar 8.200 millones de dólares y financiar uno de sus proyectos más ambiciosos: la reforma de la educación.