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21 de Apr de 2021

América

Desafíos del nuevo gobierno

SAN SALVADOR. Cerca de 4 millones de salvadoreños votaron ayer en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales esperanzados en que...

SAN SALVADOR. Cerca de 4 millones de salvadoreños votaron ayer en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales esperanzados en que su nuevo gobernante combata la violencia y genere más empleo. El vicepresidente Salvador Sanchez Cerén, del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN); y el exalcalde Norman Quijano, de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), participaban de la segunda vuelta por la presidencia del país centroamericano.

‘Hay tantas cosas que debe hacer (el nuevo presidente), pero principalmente debe combatir la delincuencia (...), tiene que trabajar bastante’ en este problema que ‘agobia’ a la población, señaló Cecilia Castaneda, una joven secretaria que desde muy temprano acudió a votar al Centro Internacional de Ferias y Convenciones, en San Salvador.

El nuevo mandatario debe ‘combatir la delincuencia y abrir fuentes de trabajo y de estudio’, indicó otro votante, Julio Rodríguez. Los homicidios bajaron desde 2012 por una ‘tregua’ entre pandillas, que hoy cumple dos años, pero en los últimos meses ha habido un repunte de asesinatos que las autoridades ven como señal de ‘ruptura’ de ese pacto, a pesar del cual los pandilleros siguen cometiendo otros delitos como extorsiones, asaltos o desapariciones.

También la población espera que el próximo gobernante ‘genere más trabajo para la gente, más ayuda para los pobres y una mejor seguridad’, señaló a Efe un instalador de aluminio y vidrio, que no quiso identificarse. Somos ‘miles de personas sin trabajo, deseando una oportunidad y no hay; entonces, eso es lo que necesitamos, que el que entre haga fuentes de trabajo para que el campesino, o de donde sea, tengamos mucho trabajo’, expresó José Flores.

Un representante de la comunidad LGTB (lesbianas, gays, transgénero y bisexuales), Edwin Hernández o ‘Paty’, demandó al nuevo presidente ‘que haga reformas, que haga leyes inclusivas’, a favor de ese sector.

La jornada electoral de la segunda vuelta, cuya primera ronda se celebró el 2 febrero, transcurrió sin mayores inconvenientes en los 1,593 centros de votación establecidos a nivel nacional, según las autoridades.

El ganador de estas elecciones asumirá la Presidencia salvadoreña el 1 de junio para un mandato de cinco años (2014-2019). Esta es la tercera vez en los últimos 30 años que las elecciones presidenciales salvadoreñas se dirimen en segunda vuelta.

SOLICITUDES INDÍGENAS

Encarnación Mejía, un nativo de 62 años, llegó temprano a un centro de votación en Izalco, 60 km al oeste de la capital, con la esperanza puesta en que el presidente que resulte electo en el balotaje de ayer domingo en El Salvador reconozca por fin a los indígenas sus derechos ancestrales. El hombre exhibió el dedo pulgar de su mano derecha manchado de tinta, como muestra de que había cumplido con depositar su voto. ‘Yo voté pensando no solo en mí sino en toda la comunidad indígena que hay en el país. Voté esperanzado en que el nuevo gobierno que estamos eligiendo va a reconocer que existimos, que tenemos derechos ancestrales en la madre tierra’, dijo a la AFP el veterano indígena.

Cerca de Encarnación caminaba Marta Ponce, de 49 años, una mujer de baja estatura que usaba un colorido vestido violeta adornado con flores, quien también ejerció el sufragio junto a otros miembros de su familia indígena izalqueña. ‘No importa quién quede, yo pienso que el que gane debe ser más consciente que a nosotros los indígenas nos han mantenido marginados, y eso debe cambiar’, aseguró Ponce a la AFP, tras reconocer que con ‘el actual gobierno se han tenido algunas mejoras’ en el acceso a la salud, la educación y el trabajo.