Temas Especiales

26 de Oct de 2020

América

Tiroteo de Oregón reabre el debate sobre uso armas

El tiroteo en la universidad de Umpqua, en el que murieron nueve personas y el atacante, y fueron heridas otras siete, ha reabierto el debate sobre uso de armas

Tiroteo de Oregón reabre el debate sobre uso armas
Mercer adquirió hasta 13 armas de manera legal.

El tiroteo en la universidad de Umpqua (Roseburg, Oregón), en el que murieron nueve personas y el atacante, y fueron heridas otras siete, ha reabierto en Estados Unidos el debate sobre el fácil acceso a las armas de los ciudadanos.

La eficiencia y velocidad de respuesta de los servicios de emergencia estadounidenses precen ser el único avance en lo que respecta a las medidas para atajar tiroteos en lugares públicos en Estados Unidos, que se producen con tanta frecuencia, que en lo que va de año ya ha habido cerca de 300, más de uno por día.

El presidente estadounidense, Barack Obama, criticó los ‘rutinarios' tiroteos y la falta de avances para mejorar los controles en el acceso de armas, algo a lo que se oponen legisladores de ambos partidos y la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA).

Ayer, en una rueda de prensa, el mandatario cuestionó a aquellos que consideran que nuevas leyes no cambiarán la frecuencia de estas muertes, al tiempo que lamentó que no puede hacer nada sin el apoyo de legisladores y de otros funcionarios electos.

‘Lo que puedo hacer es ver qué autoridad tenemos para que se cumplan las leyes que existen y evitar que las armas lleguen a criminales... pero esto no cambiará hasta que cambie la política y el comportamiento de cargos electos', aseguró el presidente Obama en una conferencia de prensa en la Casa Blanca.

Según informó la agente especial del Buró de Armas y Explosivos (ATF) Celinez Núñez, el atacante adquirió hasta trece armas legalmente en los últimos tres años e ingresó en el campus pertrechado y armado hasta los dientes.

Núñez detalló que los investigadores hallaron en el centro universitario cinco cargadores, seis armas, entre ellas un fusil, y otro tipo de munición, además de un chaleco antibalas.

Asimismo, Chris Harper-Mercer guardaba en su domicilio otras siete armas, lo que pone de relieve la facilidad con la que una persona puede acumular un arsenal en Estados Unidos sin que salten las alarmas.