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22 de Oct de 2019

América

Odebrecht y el relato de la trama que agobia a políticos

La firma brasileña ha accedido a revelar cómo los partidos utilizaron a Petrobras como ‘caja menuda' y cómo coimeó para recibir contratos

La clase política brasileña está en horas complejas: 200 políticos de 18 partidos han sido vinculados con la trama de coimas que coció Odebrecht para ganar contratos de la gigante Petrobras. Sin embargo las ansiedades no han acabado: el juez Sergio Moro apenas ha declarado el secreto del sumario de la nueva fase del caso Lava Jato (llamada Xepa), para empezar a investigarla. En lista, en la que sólo de destacan apodos, hay figuras con fueros.

El presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, acérrimo opositor del gobierno de Dilma Rouseff, ha sido el primero en salir al paso del escándalo. Su nombre irrumpe en los documentos hallados. Aparece con el apodo ‘Caranguejo', (cangrejo en portugués).

‘No recibí directamente en mi cuenta nada de Odebrecht, pero efectivamente Odebrecht hizo donaciones al PMDB (su partido) y probablemente en parte a pedido mío', afirmó el legislador, que impulsa un juicio político contra la presidenta Rouseff, por supuestamente manipular las cuentas públicas.

En la lista también aparece el presidente del Senado, Renan Calheiros (‘Atleta'), el exmandatario José Sarney (‘Escritor'), y el senador Aecio Neves, derrotado en la presidencial de 2014 por Rousseff e igualmente ferviente partidario de su destitución.

El diario Globo agregó ayer que también había sido beneficiado el gobernador de Río de Janeiro, Sérgio Cabral. Su nombre es relevante no sólo por su cargo, sino por haber licitado la línea 4 del metro de esa ciudad, construido por un consorcio liderado por Odebrecht.

La revelación del documento precedió la decisión del presidente de Odebrecht, Marcelo Odebrecht, de declarar cómo operaba la trama corrupta en Petrobras, y cómo los partidos —no sólo oficialistas— hicieron caja utilizando como vehículo a la petrolera estatal.

Según AFP , el Ministerio Público Federal de Brasil aseguró sin embargo que no existe siquiera una ‘negociación iniciada sobre acuerdos de colaboración con ejecutivos ni (acuerdos de) indulgencia con el Grupo Odebrecht' y acusó a la firma de haber querido obstruir la labor de la justicia al tratar de destruir pruebas durante las requisas.