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24 de Nov de 2020

América

Tensa calma en Charlotte a espera de otra noche bajo toque de queda

El toque de queda es una ‘herramienta' que usarán con ‘discrecionalidad' y sólo si las protestas se tornan violentas

Tensa calma en Charlotte a espera de otra noche bajo toque de queda
Las fuerzas de seguridad se han apostado en las calles de la ciudad de Carolina del Norte.

Charlotte vivió el viernes una jornada de tensa calma tras su primera noche con toque de queda y mientras avanza la investigación sobre la muerte de Keith Lamont Scott a manos de la Policía y la de otro afroamericano que recibió un disparo fatal en una de las protestas que han sacudido la ciudad.

En el centro de la ciudad, donde los ventanales de muchos comercios aparecen cubiertos con planchas de madera, los habitantes intentan hoy retomar su rutina, tras una noche de protestas pacíficas que se saldaron con tres detenidos y cuatro heridos, balance sensiblemente menor a las de las dos noches previas.

En contraste con la noche del miércoles, miles de manifestantes recorrieron las calles del centro de Charlotte portando carteles y reclamando a gritos justicia por la muerte de Scott, en un nuevo incidente en el que un afroamericano muere por disparos de la policía.

En una conferencia de prensa, la alcaldesa de la ciudad, Jennifer Roberts, mostró hoy su tranquilidad porque las protestas de este jueves fueran pacíficas, pero, aun así, decidió mantener durante el fin de semana el toque de queda impuesto ayer, para poder ‘mantener los actuales recursos' policiales.

Tanto Roberts como el jefe de la policía local, Kerr Putney, indicaron que el toque de queda es una ‘herramienta' que usarán con ‘discrecionalidad' y sólo si las protestas se tornan violentas.

Los inmuebles adyacentes a la zona financiera están siendo vigilados por miembros de la Guardia Nacional tras la declaración del estado de emergencia en la ciudad por parte del gobernador del estado, Pat McCrory.

En contraposición con los enfrentamientos con la policía en los días previos, varios manifestantes se acercaron este jueves a los soldados de la Guardia Nacional para abrazarlos y agradecerles su presencia.

A pesar de que se vivieron puntuales momentos de tensión, la tónica general estuvo muy alejada de las dos noches previas, en las que los enfrentamientos con las fuerzas del orden fueron severos y se produjo un disparo el miércoles que acabó con la vida del joven Justin Carr, que participaba en las protestas.

Durante la velada de este jueves se realizaron vigilias cerca de los lugares donde Scott y Carr fueron fatalmente heridos de bala y la gente dejó flores en dos improvisados homenajes a las víctimas.