08 de Dic de 2022

América

Tribunal colombiano condena a violador y asesino de menor a 51 años de prisión

La sentencia del criminal, un arquitecto de 38 años, sirvió de alivio a la consternada sociedad colombiana, donde abundan los feminicidios

Un respiro de alivio pareció invadir miles de hogares de Colombia, luego de conocerse que la justicia de este país condenó a 51 años y diez meses de prisión, más un pago de casi 74 millones de pesos colombianos, que equivalen a $25,400, al arquitecto  Rafael Uribe Noguera por feminicidio agravado, acceso carnal violento agravado y secuestro simple agravado contra la menor Yuliana Samboní, de 7 años.

El hecho, que perturbó la tranquilidad de la sociedad colombiana, fue el que rebasó la copa de la paciencia de la ciudadanía, la cual reclama la solución de otros 122 casos de feminicidios que siguen impunes..

Medios periodísticos colombianos informaron que la audiencia en que se condenó al feminicida se celebró sin la presencia de Uribe Noguera, en un tribunal de Bogotá, donde también se analizó durante dos horas distintas etapas del caso que ejemplificaban la violencia que experimentan muchas mujeres en el país.

Agregan los despachos que la menor, de ascendencia indígena, tras ser secuestrada fue torturada, abusada y luego asesinada por su victimario. Según la confesión de Uribe Noguera, él actuó con tal grado de violencia debido a una sobredosis de drogas.

El monstruoso hecho ocurrió el 4 de diciembre de 2016, cuando Uribe Noguera, un arquitecto de 38 años, se apersonó en su camioneta al Bosque de Calderón, un barrio pobre del norte de Bogotá, donde residía la niña Yuliana Samboní, y la raptó llevándola a un apartamento del sector de Chapinero Alto, una zona exclusiva de la capital. Tras abusar de la niña, la asfixió y escondió su cuerpecito bajo un jacuzzi.

Inicialmente Uribe Noguera se declaró inocente del crimen, pero luego, el 11 de enero de este años confesó en una audiencia, con los padres de la víctima presentes, que él había asesinado a la pequeña, y les pedía perdón, pues no era consciente de sus actos por la cantidad de droga que había consumido.