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07 de Mar de 2021

América

Huelga para frenar la reforma laboral

La propuesta del Gobierno de Temer va por encima de los acuerdos alcanzados por los trabajadores, sostienen los grupos sindicales

Huelga para frenar la reforma laboral
El Gobierno apuesta por estos cambios para la recuperación económica.

El presidente brasileño, Michel Temer, intenta garantizar la aprobación de una polémica reforma de las leyes laborales, que considera clave para la recuperación de la economía y es resistida por los sindicatos.

A fin de reforzar la presión, Temer ha exonerado a los ministros de Ciudades, Bruno Araújo; Educación, José Mendonça Filho; y Minas y Energía, Fernando Bezerra, quienes retomarán por un día sus escaños de diputados a fin de participar en la votación, que está prevista para este miércoles, aunque pudiera ser obstruida por la oposición.

Según fuentes oficiales, el Gobierno pretende valerse del ‘peso político' de los tres ministros, a fin de que se garantice que la reforma de las leyes laborales, que flexibiliza las proteccionistas normas actuales, sea aprobada sin contratiempos, para que el trámite continúe luego en el Senado.

El proyecto de ley es resistido por la mayoría de las centrales sindicales, según las cuales la propuesta constituye un ‘retroceso social' y ‘atenta contra derechos adquiridos' por los trabajadores.

Muchos de los sindicatos incluso han convocado para el próximo viernes a una ‘huelga general' en protesta contra esa y otras de las reformas propuestas por Temer, aunque se duda de que la convocatoria sea seguida por la mayoría de los trabajadores.

Uno de los puntos más polémicos de la reforma laboral plantea que ‘lo acordado valga por encima de lo legislado', lo cual daría valor legal a los convenios pactados entre trabajadores y empleadores, aún cuando no se ajusten totalmente a las normativas en vigor.

Eso, según sostiene el Gobierno, permitiría que las vacaciones anuales sean divididas hasta en tres veces, que se pueda negociar la jornada de trabajo y otros acuerdos, siempre y cuando sean fruto de convenios colectivos y no violen principios laborales fundamentales recogidos en la Constitución.

POLÉMICA JUBILACIÓN

El proyecto planteaba el retiro de hombres y mujeres a los 65 años.

Los trabajadores debían tener un mínimo de 25 años cotizando.

Temer aceptó alterar el proyecto, que ahora propone una edad de 62 años para las mujeres y 65 para los hombres.

El proyecto también plantea acabar con la llamada ‘contribución sindical obligatoria', conocido también como ‘impuesto sindical', que impone que a los empleados se les descuente un día de trabajo anual para destinarlo al gremio en que están afiliados.

La propuesta forma parte de una serie de medidas promovidas por el Gobierno de Michel Temer para intentar recuperar el vigor de la economía nacional, que entre 2015 y 2016 entró en una grave recesión y cayó casi ocho puntos porcentuales.

La reforma laboral es acompañada por una ley, ya aprobada, que pasa a regular la llamada ‘tercerización' o subcontratación, la cual permite que las empresas conviertan a sus empleados en prestadores de servicios para todos sus tipos de actividades.

El trípode de las grandes reformas de las leyes que afectan a los trabajadores lo completa una que apunta a establecer una edad mínima para la jubilación, a las que los brasileños acceden hasta ahora con 35 años de cotización.