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18 de Oct de 2019

América

Deshielo entre Cuba y EE.UU. retrocede en la era Trump

A pesar de los esfuerzos de la pasada administración encaminados a mejorar la relación entre dos naciones enfrentadas por más de cincuenta años

Ante la denuncia de supuestos ataques sónicos contra diplomáticos de la embajada de Estados Unidos (EE.UU.) en Cuba, el deshielo que empezó a gestarse entre Washington y La Habana en 2014 se ha venido abajo con un solo año de gobierno de la administración de Donald Trump, una actitud que fue criticada por un grupo de congresistas que estuvo de visita en la isla.

El histórico apretón de manos en la Cumbre de las Américas que se celebró en Panamá parecía ser el inicio de un nuevo capítulo en la historia de ambos países, distanciados uno del otro por más de 50 años.

TENSIÓN

Washington acusa a Cuba de estar detrás de misteriosos ataques

El Gobierno de EE.UU. asegura que entre noviembre de 2016 y agosto de 2017, una veintena de diplomáticos estadounidenses en la isla fueron víctimas de supuestos ataques sónicos. La primera reacción fue acusar al Gobierno cubano de no ser capaz de proteger a los ciudadanos estadounidenses en la isla.

Tras meses de investigaciones y cuatro viajes a La Habana, el FBI no ha encontrado evidencia de los supuestos ataques. Los resultados concuerdan con los del Comité de Expertos cubanos.

Aunque el Gobierno de Barack Obama no eliminó el bloqueo económico sobre la isla o cerró Guantánamo —importantes exigencias que el régimen cubano ha hecho ante la ONU y que cuentan con apoyo internacional—, sí buscó flexibilizar ciertas normas que permitieron que turistas y familiares cubanos pudieran viajar a Cuba, y también se abrió la puerta a que empresas estatales cubanas pudieran asociarse con inversionistas estadounidenses.

Durante la visita de Obama a la isla en 2016, el presidente Raúl Castro enfatizó que a pesar de la postura ‘positiva' del expresidente estadounidense, era necesario poner fin al bloqueo económico que pesa sobre la isla y que se devuelva el territorio ocupado de Guantánamo, informaba entonces Telesur .

Mas con la llegada de Trump a la Casa Blanca, este proceso se ha venido abajo: se ha prohibido hacer negocios con unas 180 empresas estatales y se ha endurecido las normas que permiten a los ciudadanos estadounidenses viajar a la isla en calidad de turistas.

Aunque las relaciones oficialmente no se han roto, pues las respectivas embajadas siguen abiertas, tal parece que ambos países han vuelto a entrar en una especie de nueva guerra fría, un retroceso que ha criticado una delegación de congresistas bipartidistas de EE.UU. encabezada por el senador demócrata Patrick Leahy.

Leahy ha insistido durante su visita a Cuba que las sanciones impulsadas por Trump representan un retraso. Además se queja de que muchos proyectos de cooperación entre ambas naciones se han paralizado producto de la nueva relación.

‘El bloqueo no tiene sentido y la reversión de las políticas que negociaron los presidentes (Obama y Castro) no ayuda ni a los Estados Unidos ni a Cuba', afirmó el senador demócrata, informa la agencia Efe .

ATAQUES MISTERIOSOS

El desajuste comenzó a partir de los misteriosos ataques entre noviembre de 2016 y agosto de 2017, contra una veintena de diplomáticos estadounidenses en la isla. A raíz de estos incidentes, EE.UU. recortó el personal de su embajada en Cuba y exigió lo mismo a la parte cubana en Washington.

‘Fue un error el recorte de personal estadounidense en Cuba y la decisión de exigir la salida de diplomáticos cubanos de Washington', dijo otro representante de EE.UU., James MacGovern, durante la visita a La Habana.

Washington acusa a Cuba de estar detrás de dichos ataques y además le achaca que ha fallado en su responsabilidad de brindar protección a los representantes diplomáticos estadounidenses en suelo cubano.

Sin embargo, tras meses de investigaciones y cuatro viajes a La Habana, el FBI no ha encontrado evidencia de los supuestos ataques ‘sónicos', reportó la agencia Associated Press , que tuvo acceso a un informe interino de la División de Operaciones Tecnológicas del FBI del mes de junio de 2017.

Dichas conclusiones concuerdan con las del Comité de Expertos cubanos, el cual tampoco han encontrado evidencia de los supuestos ataques.

Entonces, el senador republicano Jeff Flake, aseguró que no existen motivos para dudar de la posición del Gobierno cubano, que niega estar detrás de dichos ataques, recuerda el diario oficial Granma .

PROMOVER INTERNET

A la crispación bilateral se ha sumado la creación por parte de Washington de un Grupo de Trabajo de Internet para Cuba, el cual está a cargo del Departamento de Estado y está compuesto por funcionarios y especialistas cuyo objetivo es promover el flujo de información libre y no regulada en la isla.

No obstante este programa representa una ‘violación' de la soberanía cubana a ojos de La Habana.

Aunque el proyecto proviene de la anterior administración, bajo el enfoque confrontativo del nuevo jefe de la Casa Blanca La Habana ve al mismo como ‘un intento de manipular Internet para propósitos políticos y subversivos', según un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

Antes de la llegada de Trump a la Casa Blanca, La Habana había permitido que varias compañías de teléfono estadounidenses llegaran a acuerdos para permitir la itinerancia de datos a los usuarios que viajan a la isla.

Además en 2016 Cuba cerró un trato con Google para dar mejor acceso a los usuarios cubanos a contenidos de compañías estadounidenses como correos electrónicos o vídeos de YouTube, reporta el diario El País .

Cuba también mantiene una relación con la multinacional Huawei para el desarrollo de sus telecomunicaciones.

Según datos oficiales en 2016 el número de usuarios de Internet en la isla creció a un 40.3% de la población, frente al 34.8% que tenía acceso al mismo en 2015, aunque todavía es de baja potencia, concentrado principalmente en zonas urbanas y según los defensores del libre flujo de información, es muy restrictivo.

En un informe reciente Amnistía Internacional ha criticado que en Cuba hay ‘restricciones indebidas' al acceso y libertad de expresión en Internet.

Además, de acuerdo al Observatorio Abierto de Interferencias en la Red, se detectó que hay 41 sitios web bloqueados desde la isla, todos críticos contra el actual Gobierno.