Panamá restaura sus humedales, que afrontan presiones significativas, afirma el Gobierno

  • 02/02/2026 12:37
Panamá cuenta con una amplia riqueza de humedales distribuidos tanto en zonas costeras como continentales y un amplio marco legal que protege esto ecosistemas

Los humedales de Panamá afrontan “presiones significativas”, entre ellas el uso intensivo de esos territorios y el cambio climático, ante lo cual se desarrollan acciones de restauración y monitoreo con la participación de las comunidades, afirmó el Gobierno este lunes, cuando se conmemora el Día Mundial de los Humedales.

En una alocución distribuida a la prensa, el Ministerio de Ambiente recordó que Panamá cuenta con una amplia riqueza de humedales distribuidos tanto en zonas costeras como continentales así como con un amplio marco legal que protege esto ecosistemas, que cumplen funciones clave como regular el ciclo del agua, reducir los efectos de inundaciones y sequías, sostener una alta diversidad biológica y garantizar medios de vida para numerosas comunidades en todo el país.

De hecho, Panamá cuenta con varios humedales reconocidos Sitios Ramsar: el Golfo de Montijo, en la provincia de Veraguas; el humedal Damani–Guariviara, en la comarca indígena Ngäbe Buglé; San San–Pond Sak, en la provincia de Bocas del Toro; la Bahía de Panamá, en la provincia de Panamá; Punta Patiño y el Complejo de Humedales de Matusagaratí, en la provincia de Darién.

“Los humedales del país enfrentan presiones significativas. Entre las principales están el incumplimiento o desconocimiento de las normativas vigentes, la ausencia de opciones económicas sostenibles para las comunidades, el crecimiento económico basado en modelos de uso intensivo del territorio, los efectos del cambio climático y la falta de planificación con enfoque de manejo integrado de cuencas”, indicó la cartera de Ambiente.

“A esto se suma la transformación, degradación y conversión de áreas de humedal, que reducen su capacidad de brindar servicios ambientales”, agregó.

Es así que en distintas zonas se desarrollan acciones de restauración y monitoreo de manglares con la participación de las comunidades, como es el caso, por ejemplo, de Monte Oscuro de Capira y en Espavé de Chame —donde se saca carbón del mangle— sitios donde se impulsan proyectos de ciencia ciudadana enfocados en educación ambiental y reforestación.

En la Bahía de Chame se ejecuta un proceso de restauración que incluye la reforestación de 500 hectáreas de manglar, puestos de control y vigilancia, la elaboración de un plan de manejo y actividades de capacitación con comunidades vecinas.

En esta misma área, se estableció un vivero de engorde con capacidad para 5,400 moluscos juveniles de mangle, con la participación de organizaciones comunitarias orientadas a la recuperación del recurso y al bienestar local.

El Ministerio de Ambiente destacó que de cara a los próximos años, la gestión de los humedales debe priorizar el seguimiento de los impactos asociados a actividades como el turismo no regulado, la deforestación y prácticas de pesca inadecuadas.

En este marco, el desarrollo de monitoreos científicos a largo plazo permitirá comprender los cambios en estos ecosistemas y orientar decisiones de manejo que consideren tanto su valor ambiental como el contexto social y económico de cada territorio, agregó.

“En este Día Mundial de los Humedales, el llamado es a reconocer el valor de estos ecosistemas y a trabajar de manera conjunta entre instituciones, comunidades, academia y sociedad civil, con el propósito de asegurar su permanencia y su aporte al desarrollo sostenible de Panamá”, concluyó el mensaje de Ministerio de Ambiente panameño.

Lo Nuevo