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29 de Jul de 2021

América

Almagro contempla intervención militar contra Venezuela

El secretario general de la OEA, aseguró ayer que una no debía decartarse una intervención armada en Venezuela para derrocar al Gobierno

Almagro contempla intervención militar contra Venezuela
Almagro hizo las declaraciones durante una visita de campo en la frontera común entre Colombia y Venezuela.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, afirmó ayer que no se puede descartar una intervención militar contra el Gobierno del presidente Nicolás Maduro para poner fin al sufrimiento del pueblo venezolano.

‘En cuanto a intervención militar para derrocar al régimen de Nicolás Maduro, creo que no debemos descartar ninguna opción', manifestó Almagro en una rueda de prensa que dio en el lado colombiano del puente internacional Simón Bolívar, a pocos metros de la línea fronteriza con Venezuela.

Almagro, que ayer visitó la ciudad fronteriza de Cúcuta (este) para ver sobre el terreno la situación de los venezolanos que emigran a diario de su país, agregó ‘que las acciones diplomáticas están en primer lugar' pero no se pueden descartar otras, dada la gravedad de la situación.

El jefe de la OEA respondió así a una pregunta de periodistas y señaló que ‘definitivamente el régimen de Nicolás Maduro lo que está perpetrando violaciones de derechos humanos, lo que hace que no se pueda descartar la opción de la intervención militar.

Almagro, que dio la rueda de prensa junto al canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo García, y el director para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, lamentó ‘el sufrimiento del pueblo venezolano'.

Almagro declaró que nunca se ha visto en el mundo un ‘un Gobierno tan inmoral' que ‘se niega a aceptar la ayuda humanitaria cuando está en medio de una crisis humanitaria'.

‘Eso es absolutamente inadmisible y no lo podemos permitir, la ayuda humanitaria tiene que llegar a Venezuela', subrayó.

El secretario general de la OEA insistió en que ‘el pueblo venezolano ha pagado un precio más que alto para recuperar su libertad, para recuperar su democracia y todavía no la ha recuperado' y por eso consideró fundamental la ayuda de la comunidad internacional, empezando por la financiera, para hacer frente al éxodo que se extiende por toda Suramérica.

‘La comunidad internacional definitivamente tiene que dar respuesta a esto, la comunidad internacional es responsable y no puede permitir una dictadura en Venezuela, una dictadura que afecta la estabilidad de toda la región, la afecta a partir del narcotráfico, la afecta a partir del crimen organizado, la afecta a partir de la profunda crisis humanitaria que ha creado', manifestó.

Cuestionan salida de militar de Almagro

El presidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal), el dominicano Manolo Pichardo, criticó ayer las declaraciones del secretario general de la OEA, Luis Almagro, afirmando que no se debe descartar una intervención militar en Venezuela.

Para Pichardo, las declaraciones de Almagro ‘reafirman el papel instrumental de ese organismo al servicio de intereses contrarios a los latinoamericanos'.

‘El actual jefe del organismo regional no guarda las formas al asumir posiciones contrarias a los Gobiernos que no son de las simpatías de los Estados Unidos y actúa de manera complaciente a favor de aquellos que proceden bajo los intereses de aquel país', argumentó en un comunicado de prensa.

Recordó lo que calificó como ‘silencio cómplice, la actitud asumida por la OEA frente al golpe de Estado contra el Gobierno legítimo de Dilma Rousseff en Brasil'.

Asimismo, se refirió a ‘lo ocurrido en Honduras cuando el actual presidente de la República burló la Constitución para repostularse y luego seguir en el poder mediante un golpe electoral, expresado en un fraude expuesto ante los ojos de todos los observadores internacionales, incluyendo los suyos'.

Según Pichardo, "sobran ejemplos que evidencian que la OEA, que legitimó la intervención militar estadounidense en abril de 1965 en República Dominicana para impedir el retorno del Gobierno democrático de Juan Bosch, sigue siendo un instrumento para justificar las agresiones contra América Latina y el Caribe.'