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22 de Ene de 2022

América

Parejas homosexuales demandarán a Japón para reivindicar el derecho a casarse

El 14 de febrero, mientras miles de enamorados celebrarán el día más romántico del año, trece parejas gais acudirán a los tribunales de las ciudades de Tokio, Osaka, Sapporo y Nagoya para reclamar un cambio en las normas que permita legalizar las uniones

Parejas homosexuales demandarán a Japón para reivindicar el derecho a casarse
Parejas homosexuales demandarán a Japón para reivindicar el derecho a casarse

Trece parejas homosexuales niponas que desean casarse legalmente presentarán demandas contra el Gobierno de Japón el próximo día de San Valentín para reivindicar el derecho al matrimonio, algo que todavía ningún país asiático ha reconocido.

"No estamos pidiendo nada especial, ni más que otras parejas. Solo queremos lo mismo que otros tienen", declara a Efe la alemana Kristina Baumann, que emprenderá esta acción legal junto con su pareja, la japonesa Ai Nakajima, y otras 24 personas.

El 14 de febrero, mientras miles de enamorados celebrarán el día más romántico del año, trece parejas gais acudirán a los tribunales de las ciudades de Tokio, Osaka, Sapporo y Nagoya para reclamar un cambio en las normas que permita legalizar las uniones.

Es el caso de Baumann y Nakajima, que el pasado diciembre intentaron sin éxito registrar su matrimonio en Yokohama, la localidad donde residen actualmente, tras haber contraído nupcias en Alemania.

Las dos mujeres se conocieron en 2011 en el país europeo, donde desde 2016 conviven como pareja de hecho, y en septiembre de 2018 formalizaron su matrimonio.

Tras llegar a Japón, presentaron su certificado extranjero a la administración, un trámite habitual para las uniones internacionales, a pesar de ser conscientes de que sería denegado por tratarse una pareja del mismo sexo.

"Queríamos intentarlo de todas maneras", explica Baumann, que ahora reside en el país gracias a un visado de estudiante, pero teme que cuando este expire se vea obligada a volver a su país de origen.

Como las leyes niponas no reconocen las uniones entre personas del mismo sexo, las dos mujeres no pueden acceder a ninguno de los beneficios legales de estar casadas, entre ellos el visado de cónyuge para la alemana.

"Estamos muy felices de vivir aquí, pero nuestro futuro no es seguro, no sabemos cuándo rechazarán o se caducará su visado", cuenta Nakajima, y lamenta: "no podemos hacer planes futuros como lo haría una pareja normal".

El resto de demandantes se encuentra en situaciones similares, enfrentados a un muro de desigualdades que les impide proyectar su futuro, cada uno "con motivaciones diferentes para denunciar", explica el abogado Kato Takeharu que, junto con un grupo de letrados de la ciudad de Sapporo (norte), asesora a cinco de estas parejas.

"Algunos están criando a un hijo en común, algunos buscan la aceptación social, mientras que a otros les preocupa poder adquirir una vivienda juntos o poder heredar los bienes del otro tras la muerte", detalla el miembro de la defensa.

La acción que emprenderán estas parejas a mediados de febrero está coordinada por un equipo de más de 50 abogados, entre ellos Takeharu, que actúan inspirados por el caso Obergefell contra Hodges, que tuvo lugar en EEUU y concluyó en la legalidad del matrimonio homosexual en 2015.

Como culminación de seis procesos judiciales iniciados en tribunales inferiores por varias personas homosexuales, la Corte Suprema estadounidense dictaminó entonces que las parejas gais tenían derecho a casarse.

Este grupo de abogados japoneses quiere forzar al Gobierno a reconocer las uniones por la vía legal, un proceso que estiman que como mínimo se alargue cinco años.

La demanda será "específica sobre como los derechos de estas uniones del mismo sexo están siendo violados al negar su matrimonio", precisa Takeharu.

El artículo 24 de la Constitución nipona define el matrimonio como una unión "basada solo en el consentimiento entre ambos sexos", algo que, según estos abogados, presenta dudas sobre la posibilidad de que el texto prohíba las uniones homosexuales.

Con este argumento, también rechazan la justificación que ofrecen algunos miembros de la Dieta, el parlamento japonés, alegando que su legalización sería "inconstitucional".

Un estudio del gigante publicitario Dentsu reveló el pasado enero que el 78 % de los japoneses de entre 20 y 60 años está a favor de estos matrimonios, evidenciando un creciente interés por parte de la sociedad nipona en la situación legal del colectivo LGBT.

En la encuesta, difundida por el diario Asahi, participaron 60.000 personas de las cuales un 8,9 % se identificó como parte de una "minoría sexual".

El colectivo de abogados escogió la fecha del 14 de febrero, coincidiendo con el día de los enamorados.

"Espero que la discriminación en Japón termine y todos puedan casarse con quien quieran", dice Baumann, y destaca la dificultad que supone "construir una relación" en estas circunstancias.

"Solo quiero vivir con ella como hace el resto de parejas en mi país" manifiesta, por su parte, su esposa.