La Estrella de Panamá
Panamá,25º

17 de Oct de 2019

América

América puja por un esfuerzo integral contra la pobreza y políticas continuas

El secretario solicitó a los representantes de los Ministerios de Desarrollo del continente que retomaran las líneas de la reunión anterior, realizada en 2016 en Paraguay

.

Con un impulso al abordaje integral de las medidas para mitigar la pobreza extrema en el continente americano y con la intención de conseguir la continuidad de políticas públicas comenzó este jueves en Guatemala la IV Reunión de Ministros y Altas Autoridades de Desarrollo Social de la OEA.

En el acto inaugural, el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, llamó a los países a abordar de manera "multidimensional" la pobreza para "encontrar soluciones" contra una lacra que "incide en los derechos humanos, la democracia (y) el desarrollo integral".

El secretario solicitó a los representantes de los Ministerios de Desarrollo del continente que retomaran las líneas de la reunión anterior, realizada en 2016 en Paraguay, para profundizar en los acuerdos y conseguir un "camino conjunto", siempre desde el punto de vista de la "integralidad".

En ese sentido, la directora de la División de Desarrollo Social de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Lais Abramo, aseveró que la pobreza y la desigualdad no se pueden "enfrentar" sin antes "haber realizado un esfuerzo de intersectorialidad".

Aseguró que se trata de un tema de "política pública", que debe contar con la "continuidad" de los Estados y la construcción de "consensos básicos" sobre la pobreza, como el hecho de que el trabajo infantil "no es aceptable".

Además, señaló que los países, así como invierten en programas que deben ser ampliados, deben combatir la pobreza "cambiando los prejuicios" que recaen sobre ella.

La discusión de la mesa central del evento avanzó con exposiciones de cada miembro acerca de sus casos de éxito o ejemplos para ayudar a comprender la situación particular, que es compartida en otros rincones.

Como la representación de Nicaragua, que propuso que los indicadores de pobreza también se enfoquen en sus protagonistas y no solo en el cumplimiento de los Gobiernos, lo cual "permitiría" conocer "más a fondo la producción de pobreza a medio y largo plazo" y recordó que aún hay temas 'escondidos' como las familias que no se han recuperado de los efectos del huracán Mitch, de 20 años atrás.

Y mientras Bolivia presumió de programas que les han llevado a reducir la pobreza y mantener un crecimiento sostenible del 5 por ciento del PIB anual, Colombia cuestionó el uso de recursos públicos para subsidiar personas de bajos recursos, pues "luego ya no quieren dejar la informalidad y quieren continuar siendo subsidiados".

Guatemala destacó que al finalizar la IV Reunión de Ministros y Altas Autoridades de Desarrollo Social, América "adoptará un plan de acción" que contará con "los compromisos concretos que cada Estado miembro deberá llevar a cabo" para avanzar "en bloque" hacia la consolidación de "sociedades más justas y equitativas".

Por su parte, la economista sénior de la Práctica Global de Pobreza y Equidad del Banco Mundial, María Ana Lugo, sostuvo que entre 1990 y 2015 se redujo en un 25 por ciento la tasa global de pobreza extrema y el número de pobres en el mundo, lo que significa que en la actualidad hay más de 1.000 millones menos de personas en condición de pobreza extrema.

Un síntoma que podría ser ejemplo de "buenas prácticas" pero que desde 2015 a la fecha se ha "desacelerado", luego de que la región asiática concluyera su reducción drástica de pobreza extrema "eliminándola", en contraste con la africana, que persiste.

Sin embargo, de este lado del mundo, la pobreza alcanzó su nivel máximo en los últimos 10 años, según el informe "Panorama Social de América Latina 2018" de la Cepal.

El 10,2 por ciento de la población, es decir, 62 millones de personas, viven en pobreza. Mientras que la proporción de pobres se mantuvo estable al afectar a un total de 184 millones, un 30,2 por ciento de los 632 millones de habitantes que viven en América Latina, 645,5 millones con la inclusión del Caribe.