25 de Sep de 2022

América

La oposición venezolana deplora persecución del Estado de Nicaragua a la Iglesia

Fotografía de archivo fechada el 20 de mayo de 2022 que muestra al obispo nicaragüense Rolando Álvarez, en Managua (Nicaragua).

La oposición venezolana deplora persecución del Estado de Nicaragua a la Iglesia
La oposición venezolana deplora persecución del Estado de Nicaragua a la IglesiaEFE

La oposición venezolana agrupada en la Plataforma Unitaria deploró este lunes "el acoso y la persecución" contra la Iglesia católica en Nicaragua y condenó la reciente detención del obispo Rolando Álvarez, un crítico contra el Gobierno de Daniel Ortega.

"La Iglesia Ccatólica continúa velando por la defensa de los derechos humanos de todos los nicaragüenses, por lo que consideramos como un suceso de suma gravedad esta persecución contra religiosos que no pretende más que callar las voces críticas contra el régimen de Ortega, intentando ocultar las denuncias que estos han hecho ante la comunidad internacional", dijo la alianza opositora en un comunicado.

A juicio de la oposición, el ataque "constante" hacía la población nicaragüense y los miembros de la Iglesia católica es "otra muestra de lo que hacen regímenes totalitarios como el de Daniel Ortega para intentar callar voces disidentes y críticas que recogen denuncias de violaciones de derechos humanos".

En este sentido, la Plataforma Unitaria expresó su solidaridad con los nicaragüenses y los instó a seguir en "la lucha por la libertad", y pidió a la comunidad internacional exigir justicia ante la "gravísima violación a los DD.HH. a la que está sometida la disidencia" en el país centroamericano, así como el cese de la persecución religiosa.

El obispo Rolando Álvarez, un fuerte crítico contra el Gobierno de Ortega, fue arrestado la madrugada del viernes pasado por agentes policiales que irrumpieron a la fuerza en la curia episcopal de Matagalpa (norte), donde estaba confinado desde hacía 15 días, en plena escalada estatal contra la Iglesia católica.

Álvarez, de 55 años, es el primer obispo arrestado desde el retorno al poder de Ortega (2007), cuyas relaciones con la Iglesia católica, la religión y los creyentes en Nicaragua han estado plagadas de fricciones.

En 2022, la Iglesia católica en Nicaragua ha sufrido encarcelamientos o retenciones de sacerdotes, la cancelación de ocho radioemisoras y tres canales católicos, el ingreso por la fuerza y allanamiento a una parroquia, y la expulsión de las misioneras de la orden Madre Teresa de Calcuta.