28 de Sep de 2022

América

La Justicia peruana admite una millonaria demanda por el derrame de crudo de Repsol

La entidad agregó que el juzgado otorgó 30 días de plazo para que las firmas demandadas contesten y que emitió la carta rogatoria a España e Italia para notificar a las empresas implicadas en el domicilio que indica la demanda

Refinería La Pampilla
Arduas labores de limpieza del derrame de petróleo vertido el sábado al océano Pacífico desde la refinería peruana de La Pampilla, por el tsunami procedente de la erupción volcánica de Tonga, en Lima (Perú). Pese a que la Refinería La Pampilla, operada por Repsol, señaló inicialmente a la Fiscalía peruana que el vertido había sido de unos siete galones de crudo, este ya ha afectado varias playas y áreas naturales protegidas en el municipio de Ventanilla, de la provincia constitucional del Callao, que está aledaña a Lima.EFE/ Cristhian Meza/ Fotografía cedida por la Municipalidad de Ventanilla

El Poder Judicial peruano admitió este martes una demanda por 4.500 millones de dólares del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) contra varias empresas por daños y perjuicios tras el derrame de crudo en una refinería operada por Repsol en el norte de Lima.

Indecopi señaló en un comunicado que el 27 Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, mediante la resolución número 4, admitió a trámite la demanda por indemnización por daños y perjuicios contra las empresas Repsol, Mapfre Global Risks, Fratelli D’Amico Armatori, Repsol Comercial, Mapfre Perú Compañía de Seguros y Reaseguros, Refinería La Pampilla y la empresa Transtotal Agencia Marítima.

La entidad agregó que el juzgado otorgó 30 días de plazo para que las firmas demandadas contesten y que emitió la carta rogatoria a España e Italia para notificar a las empresas implicadas en el domicilio que indica la demanda.

El presidente de Indecopi, Julián Palacín, declaró que, a raíz de la declaración de emergencia medioambiental por el derrame de crudo, hubo un cierre de playas que desencadenó "una severa afectación" a las actividades económicas de comerciantes, asociaciones y negocios.

En ese sentido, personas y empresas se vieron afectadas, y toda la población que no pudo hacer uso y disfrute de espacios naturales públicos, añadió la información.

Palacín afirmó que la demanda podría generar jurisprudencia a nivel nacional e internacional en temas de derrames de petróleo "que producen daños y perjuicios por la afectación de los intereses difusos con daño moral colectivo".

Por tal razón, remarcó que se busca "el resarcimiento de la población afectada, terceros beneficiaros de la cobertura de responsabilidad civil que domicilian en 150 km del litoral contaminado”.

El titular de Indecopi recordó que el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) del Ministerio del Ambiente del Perú aclaró, la semana pasada, que 25 playas, desde el Callao hasta Huaral, aún están afectadas con hidrocarburos y, por lo tanto, negó la información de Repsol de que el derrame ha sido solucionado.

El pasado 15 de agosto, el OEFA detalló que ha evaluado el estado de 40 lugares, incluidas 35 playas y 5 puntas, y, de ellos, solo 13, correspondientes a 10 playas y 3 puntas, se encuentran libres de hidrocarburos.

En cambio, otros 27 sitios, conformados por 25 playas y 2 puntas, aún se encuentran afectados con petróleo, siete meses después del desastre ecológico.

En total, el OEFA está evaluando 97 sitios desde la playa La Pampilla, ubicada en el municipio de Ventanilla, hasta la playa Punta Salinas, en Huacho, y 57 siguen en proceso de evaluación.

El organismo fiscalizador agregó que, hasta el momento, ha impuesto siete multas coercitivas a Repsol por un monto de 2,852 millones de soles (unos 735.000 dólares), que ya ha sido pagado.

El derrame ocurrió el 15 de enero pasado, cuando el buque petrolero italiano Mare Doricum descargaba el hidrocarburo de la terminal 2 de la refinería La Pampilla, que opera Repsol en el municipio de Ventanilla, ubicado a unos 20 kilómetros al norte de Lima.

A raíz de esta fuga, que Naciones Unidas calificó como "el peor desastre ecológico en la historia del país", el litoral peruano recibió el vertido de unos 10.396 barriles de crudo, según datos de Repsol, mientras que las autoridades peruanas aseguran que fueron 11.900 barriles.