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30 de May de 2020

Mundo

‘Casi 2,000 muertos’ en choques étnicos

OSH, KIRGUISTÁN. La presidenta interina de Kirguistán, Roza Otunbayeva, reconoció ayer que los enfrentamientos interétnicos han causado ...

OSH, KIRGUISTÁN. La presidenta interina de Kirguistán, Roza Otunbayeva, reconoció ayer que los enfrentamientos interétnicos han causado probablemente casi 2,000 muertos —diez veces el balance actual— durante una visita al Sur, donde la ONU calcula hasta un millón de afectados.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que los choques de los últimos días ‘han afectado directa o indirectamente’ a un millón de personas en esta antigua república soviética de Asia Central, donde Rusia tiene una base militar y Estados Unidos otra aérea, clave para abastecer a sus tropas en Afganistán.

Estas cifras—unos 300,000 refugiados que se vieron obligados a cruzar la frontera con Uzbekistán y otros 700,000 desplazados internos— constituye ‘el peor panorama’, confesó Giuseppe Annunziata, coordinador del programa de ayuda de emergencia de la OMS.

Otunbayeva negó que el gobierno provisional, llegado al poder tras la revuelta de abril, sea incapaz de detener la violencia y de gestionar la crisis humanitaria. ‘¡Déjennos un poco de esperanza! Dejen de repetir que no hacemos nada’, soltó.

RUSIA Y EEUU

Pero por la noche declaró que las tropas rusas protegerían algunas instalaciones energéticas del país, sin precisar cuáles.

El ministerio ruso de Defensa confirmó que los kirguisas pidieron un envío de tropas y aclaró que todavía no habían tomado ‘una decisión definitiva’.

El subsecretario de Estado estadounidense a cargo de Asia Central y del Sur, Robert Blake, exigió una ‘investigación independiente’ y exhortó a Kirguistán a ‘poner fin a la violencia que ocasiona una multitud de refugiados’ en Uzbekistán, país vecino donde se encontraba de visita.

LA VISITA DE OTUNBAYEVA

En tanto, la presidente interina kirguisa se reunía con los habitantes de Osh, segunda ciudad del país y epicentro de la violencia.

Con un chaleco antibalas, Otunbayeva aterrizó en helicóptero y se dirigió a un grupo de habitantes en la plaza central.

Antes de subirse al avión en la capital, Biskek (norte), la presidenta interina reconoció que el número de víctimas era muy superior al balance oficial, como habían indicado los habitantes de las regiones afectadas. ‘Yo multiplicaría por diez la cifra oficial’, que da cuenta de 192 muertos y más de 2.000 heridos, declaró Otunbayeva al diario ruso Kommersant.

‘No es que ocultemos la verdad, es que no tenemos tampoco todas las cifras. La gente ha enterrado y entierra los cuerpos’ enseguida, sin avisar a las autoridades, explicó.

Sobre los enfrentamientos entre kirguisos y la minoría uzbeka, Otunbayeva admitió que las tensiones ‘seguían siendo elevadas’ y que pese a que se habían registrado ya algunas ‘escaramuzas’ en el pasado, ‘pensamos que la situación aguantaría’.

Históricamente, las relaciones entre las dos comunidades son tensas, en especial por las diferencias económicas. En los años 1990, ya hubo cientos de muertos debido a enfrentamientos interétnicos.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU pidió al gobierno kirguiso provisional una ‘investigación exhaustiva y transparente’ sobre lo ocurrido.