Temas Especiales

08 de May de 2021

Mundo

Propaganda no impide revueltas

LIBIA. Saif al Islam, un hijo del líder libio Muammar Gaddafi, reconoció ayer, sábado, en una entrevista al canal Al Arabiya que hay ‘un...

LIBIA. Saif al Islam, un hijo del líder libio Muammar Gaddafi, reconoció ayer, sábado, en una entrevista al canal Al Arabiya que hay ‘una voluntad interior de cambio" en Libia, pero afirmó que los manifestantes están manipulados y que la situación es ‘excelente’ en la mayor parte del país.

’La situación en las tres cuartas partes del país, es decir la mitad de la población, es normal (...) excelente’, aseguró Saif al Islam en esta entrevista divulgada en el duodécimo día de una revuelta popular sin precedentes contra el régimen del coronel Gaddafi, en el poder desde hace 42 años.

El este del país está bajo el control de la oposición armada.

El hijo del Gaddafi, a menudo presentado hasta el inicio de la sublevación como el futuro sucesor de su padre, reconoció que existe una ‘voluntad interior de cambio’ en Libia, expresada por la oposición del país, aunque denunció que ‘la incitación viene del extranjero’.

POR OTRA PARTE

Vecindarios pobres de la capital libia, Trípoli, desafiaron abiertamente ayer, sábado, a Muammar Gaddafi, quien veía cada vez más debilitado su control sobre el país de cara a una revuelta nacional.

Fuerzas de seguridad abandonaron el barrio de clase trabajadora de Tajoura tras cinco días de manifestaciones contra el Gobierno, según dijeron residentes a la prensa extranjera que visitó el área.

Residentes dijeron que soldados dispararon contra los manifestantes que marchaban de Tajoura, matando al menos a cinco personas, cifra que no pudo ser confirmada.

Lo que pasó en Tajoura se contradijo con las declaraciones del hijo de Gaddafi, Saif al-Islam Gaddafi, quien dijo a la prensa el pasado viernes en la noche que la paz estaba regresando a Libia.

Gran parte del este del país productor de petróleo, incluyendo a la segunda mayor ciudad, Bengasi, está en manos de la oposición.

El aliado más fuerte de Gaddafi en Europa, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dijo ayer desde Roma que el gobernante libio ya no parecía estar en control del país.

Potencias de Occidente se reunieron para discutir medidas punitivas contra Gaddafi y expresaron indignación por sus modos para aplastar las revueltas, las más sangrientas de los levantamientos por la democracia en el mundo árabe, que ya han expulsado a los gobernantes de Túnez y Egipto.

En Washington, el presidente estadounidense, Barack Obama, firmó una orden que prohíbe transacciones vinculadas a Libia.

‘El Gobierno de Muammar Gaddafi ha violado normas internacionales y la decencia común y debe hacerse responsable’, dijo Obama en un comunicado el pasado viernes.

Diplomáticos en Naciones Unidas dijeron que una votación sobre el borrador de una resolución que pide un embargo a armamento sobre Libia y congelamientos de activos de sus líderes podría producirse en las próximas horas después de que el jefe de la ONU, Ban Ki-moon, dijera que no podía esperar.