23 de Feb de 2020

Mundo

Fuga masiva de extranjeros de Japón

JAPÓN. Japón luchaba ayer, jueves, por todos los medios para tratar de enfriar los reactores de la central nuclear de Fukushima, pero el...

JAPÓN. Japón luchaba ayer, jueves, por todos los medios para tratar de enfriar los reactores de la central nuclear de Fukushima, pero el pesimismo aumentaba en todo el mundo, desencadenando una fuga masiva de extranjeros de Tokio.

El balance oficial del sismo y del tsunami era, seis días después de la catástrofe, de 5 mil 700 muertos confirmados y 9 mil 500 desaparecidos.

Sin embargo, sólo en la ciudad de Ishinomaki, la cantidad de desaparecidos se elevaría a 10 mil personas, según un responsable local.

El número de heridos es de 2 mil 285, según el balance. Más de 88 mil viviendas y edificios fueron destruidos, total o parcialmente.

Las autoridades niponas tenían que hacer frente también a la creciente impaciencia de unos 500 mil damnificados, ante la escasez de agua potable y de víveres a pesar de una movilización sin precedentes de unos 80 mil soldados, policías y socorristas en el devastado noreste.

La mayor preocupación es la crisis nuclear, la más grave en el mundo desde la de Chernobyl, en 1986.

Por primera vez, cuatro helicópteros del ejército japonés lanzaron ayer, varias toneladas de agua sobre los reactores más dañados, sobre todo el 3. Cinco camiones cisternas entraron en acción al caer la noche.

Su objetivo era fundamentalmente llenar la piscina de combustible usado que fue dañada por una explosión.

Expertos extranjeros consideran que la piscina del reactor 4 está ahora casi seca, lo que podría provocar niveles ‘extremadamente elevados’ de radiaciones, según el presidente de la Autoridad Estadounidense de Regulación Nuclear (NRC), Gregory Jaczko.

La fusión de combustible podría provocar la emanación de partículas radiactivas provocando una catástrofe como la de Chernobyl.

Por su parte, China pidió a las autoridades niponas informaciones ‘puntuales y precisas’ para calmar a una opinión pública preocupada por la eventual llegada al país de emisiones radiactivas.

La embajada norteamericana estableció la zona de riesgo en 80 km alrededor de la central nuclear.

Las autoridades japonesas fijaron por ahora un perímetro de seguridad de 30 km y el gobierno afirmó que las radiaciones más allá de la zona de exclusión ‘no plantean un peligro inmediato’.