Panamá,25º

21 de Jan de 2020

Mundo

Las calamidades que agobian a Japón

JAPÓN. Los operarios continuaron ayer, domingo, enfriando los reactores más inestables en la planta de Fukushima Daiichi, al tiempo que ...

JAPÓN. Los operarios continuaron ayer, domingo, enfriando los reactores más inestables en la planta de Fukushima Daiichi, al tiempo que el descubrimiento de niveles de radiactividad en alimentos de la zona impidieron elevar el optimismo.

El portavoz del Gobierno nipón, Yukio Edano, confirmó ayer, que se han detectado niveles de yodo radiactivo por encima de lo permitido en la leche de cuatro lugares de la provincia de Fukushima y en espinacas de la vecina provincia de Ibaraki. Aunque la contaminación fue detectada a tiempo y los productos no llegaron a comercializarse.

El Gobierno nipón anunció que podría aprobar hoy, lunes, regulaciones para evitar que alimentos contaminados de la zona cercana a la central de Fukushima lleguen a distribuirse, mientras Edano pidió tranquilidad a los japoneses pues ‘no existe riesgo inmediato’.

Las autoridades también han detectado bajos niveles de yodo radiactivo en el agua corriente de Tokio y zonas cercanas a la capital, pero el Gobierno reiteró ayer que no suponen un riesgo para la salud, como tampoco es peligroso exponerse a la lluvia.

Las preocupaciones por la radiactividad en los alimentos se contraponen a los positivos avances en el control de los seis reactores de la central de Fukushima, aunque Edano matizó que la situación ‘es todavía incierta’, sobre todo en el reactor 3. Las unidades 1, 2, 5 y 6 ya están conectadas a fuentes de energía externa y pronto podrían poner en funcionamiento sus paneles de control y las bombas de agua del sistema de refrigeración, aunque el reactor 1 podría experimentar más dificultades, según TEPCO, la empresa que opera la planta.

Muertos

El número de fallecidos por el terremoto y tsunami del día 11 en Japón aumentó hasta las 8.450 personas mientras otras 12.931 se encuentran desaparecidas, de acuerdo con los datos divulgados ayer, domingo, por la policía japonesa.

Nueve días después del seísmo de 9 grados en la costa nordeste de Japón, que causó el peor desastre natural tras la II Guerra Mundial, dos personas fueron encontradas con vida entre los escombros, aunque las esperanzas de localizar más supervivientes disminuyen con el paso de las horas.

Los esfuerzos de asistencia se centran en procurar un techo a los supervivientes que han perdido sus casas, entre ellos unos 360.000 evacuados, que en su mayoría permanecen en 2.200 refugios habilitados por las autoridades.

Entre ellos se encuentran los 200.000 evacuados en los alrededores de la planta nuclear de Fukushima, donde técnicos y militares luchan día y noche por rebajar la temperatura de sus reactores para evitar mayores fugas radiactivas.

Más de 600 réplicas han sacudido el territorio de Japón después del terremoto de 9 grados Richter. Las réplicas no han provocado daños graves hasta ahora, si bien causan un gran nerviosismo entre una población conmocionada por el fuerte terremoto del día 11, el devastador tsunami que lo siguió y la crisis nuclear. El Gobierno ha anunciado que, una vez controlada, la planta de Fukushima no volverá nunca a operar.