09 de Ago de 2022

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Ouattara llama a la reconciliación

COSTA DE MARFIL. El presidente marfileño internacionalmente reconocido Alassane Ouattara enfrentaba ayer, viernes, el importante desafío...

COSTA DE MARFIL. El presidente marfileño internacionalmente reconocido Alassane Ouattara enfrentaba ayer, viernes, el importante desafío de restaurar la seguridad en Costa de Marfil, particularmente en Abiyán, donde el saliente Laurent Gbagbo seguía en su residencia presidencial.

Ouattara, quien llamó a la reconciliación, había anunciado el pasado jueves la instalación de un bloqueo alrededor del perímetro residencial donde Gbagbo está atrincherado con ‘armamento pesado y mercenarios’.

El bando de Gbagbo considera sin embargo que ese llamado a la reconciliación nacional es el discurso de ‘un impostor’, afirmó en París Toussaint Alain, consejero del presidente saliente.

‘Su reconciliación es una artimaña.

No hay fundamento alguno para que Ouattara lance un llamado a la reconciliación.

Es un impostor’, declaró en conferencia de prensa.

Gbagbo ‘está cómodamente sentado en su sillón presidencial’ y no se irá pues ‘no quiere abandonar a su pueblo’, añadió Toussaint Alain.

En el oeste del país, ahora en manos de las fuerzas leales a Ouattara, los investigadores de la ONU descubrieron más de 100 cuerpos en las últimas 24 horas.

‘Más de cien cuerpos fueron hallados en las últimas 24 horas en tres lugares del oeste’, Duekué, Blolequin y Guiglo, declaró en Ginebra un portavoz del Alto Comisionado para los derechos humanos, quien precisó que los asesinatos parecían tener móviles ‘étnicos’.

‘Hubo una escalada en las últimas dos semanas’, subrayó Rupert Colville, quien advirtió que es necesario ser ‘prudente a la hora de atribuir responsabilidades’.

‘Pedí que las sanciones de la Unión Europea contra los puertos de Abiyán y San Pedro y algunas entidades públicas a causa del régimen ilegítimo de Laurent Gbagbo sean levantadas’, añadió.

Las agencias de la ONU pidieron la apertura de corredores humanitarios en el país para ayudar a las víctimas que huyen de la violencia.

También indicaron que distribuyeron víveres en Duekué, donde miles de personas están refugiadas en una misión católica.

Unas 30 mil personas, que no tienen que comer, están hacinadas en el centro de la ciudad, tomada desde el 29 de marzo por las fuerzas del presidente electo Alessane Ouattara.