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13 de May de 2021

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Gobierno levanta el estado de emergencia

SIRIA. El gobierno sirio aprobó un proyecto de ley para levantar el estado de emergencia, una de las principales reivindicaciones de las...

SIRIA. El gobierno sirio aprobó un proyecto de ley para levantar el estado de emergencia, una de las principales reivindicaciones de las protestas en el país, más de un mes después del inicio del movimiento que se amplificó en los últimos días.

De todos modos, el régimen advirtió que no aceptaría ninguna nueva manifestación en el país, donde otras cuatro personas fueron muertas a balazos ayer, martes, cuando las fuerzas de seguridad dispersaron una sentada en Homs (160 kilómetros al norte de Damasco), según indicó un militante de los derechos humanos.

La ley de emergencia cuyo levantamiento aprobó ayer, el gobierno data de 1962 y está en vigencia desde la llegada al poder del partido Baas en 1963.

El presidente Bashar al Asad había prometido el sábado que sería abolida en ‘una semana como máximo’.

El gobierno también aprobó proyectos de ley para abolir la Corte de Seguridad del Estado y para reglamentar el derecho a manifestar, informó la agencia oficial Sana.

Pese a esta concesión, el régimen de Asad, que llegó al poder en 2000 después de la muerte de su padre Hafez, afirmó sin embargo poco antes que no aceptaría ninguna nueva manifestación ‘bajo ninguna consigna’.

Más de un mes después del comienzo del movimiento de contestación, en la continuación de la revueltas árabes, las manifestaciones se han extendido a numerosas ciudades del país y se han hecho más radicales, pasando de una demanda de reformas a llamados a derrocar el régimen.

En Homs, la sentada había comenzado el pasado lunes en la noche y llamaba a la salida de Asad, antes de ser dispersada ‘por la fuerza’, indicó una militante de los derechos humanos en Damasco que evocó ‘nutridos disparos’.

En una pancarta que llevaban los manifestantes podía leerse ‘alauí, sunita, cristiano, kurdo = unidos’ para mostrar que los militantes rechazan que su movimiento adquiera un carácter confesional.

Desde 1963, el poder político en Siria está bajo control de la minoría alauí - rama del islam chiita - y por el partido Baas.

Los sunitas forman la mayoría de la población.

‘Más de 20 mil personas participan en la sentad en la plaza Al Saa (El Reloj) que rebautizamos plaza Al-Tahrir después de la de El Cairo’, había declarado Najati Tayyara, militante de los derechos humanos.

Los manifestantes habían levantado carpas en la plaza y llevado alimentos, según dijo.

Las autoridades afirmaron que 5 oficiales del ejército y tres niños fueron muertos en las últimas 24 horas por ‘grupos criminales armados’ en la región de Homs.

Es en esta zona donde 11 manifestantes contrarios al régimen perecieron el domingo, según militantes de los derechos humanos.

Poco después del comienzo de la sentada en Homs, el ministerio del Interior prometio aplastar una ‘rebelión armada de grupos salafistas’.

Desde el comienzo del movimiento el 15 de marzo, el régimen acusó a bandas ‘armadas’ de disparar contra los manifestantes y las fuerzas del orden.

Ayer, la prensa oficial también acusaba a Washington de estar ‘detrás’ de las manifestaciones.

‘A todos los que apuestan por la caída del régimen, le decimos: ‘no apostéis pues vais a perder’, indicó el cotidiano gubernamental As Saúra.

Al menos 200 personas han muerto en el país desde el comienzo del movimiento, según Amnistía Internacional.