Temas Especiales

24 de Oct de 2020

Mundo

Presidente sirio Assad autoriza el multipartidismo

SIRIA. El presidente sirio Bashar al Asad promulgó ayer, jueves, un decreto que autoriza el multipartidismo, satisfaciendo una de las pr...

SIRIA. El presidente sirio Bashar al Asad promulgó ayer, jueves, un decreto que autoriza el multipartidismo, satisfaciendo una de las principales reivindicaciones de sus opositores, aunque prosiguió la sangrienta represión de las protestas, condenada por el Consejo de Seguridad de la ONU.

MUERTES

Según testigos y militantes de los derechos humanos, las fuerzas de seguridad mataron a por lo menos 37 personas el pasado miércoles, 30 de ellas cuando los tanques dispararon contra la ciudad rebelde de Hama.

Unas 30 personas murieron en esa operación militar en Hama, indicó ayer, jueves, a la AFP un habitante que consiguió huir de esa ciudad rebelde del centro del país.

El pasado miércoles por la noche, 4 personas habían muerto y decenas resultaron heridas por disparos de las fuerzas de seguridad.

MULTIPARTIDISMO

‘El presidente Asad promulgó un decreto presidencial sobre la ley de los partidos’, informó la agencia oficial Sana.

Los nuevos partidos deberán respetar la Declaración Universal de Derechos Humanos y no estar basados en principios religiosos o en núcleos tribales ni ser ramas de organizaciones extranjeras.

Tampoco deberán tener brazos militares o paramilitares y tendrán que disponer de objetivos definidos y de fuentes de financiación claras.

Los nuevos partidos estarán a la sombra del partido Baas, al que la Constitución consagra como el ‘dirigente del Estado y de la sociedad’.

El gobierno sirio adoptó a finales de julio un proyecto de ley que autoriza el multipartidismo en un país donde la arena política está monopolizada por el partido Baas, en el poder desde 1963.

Sin embargo, el decreto promulgado ayer permite que la medida pueda aplicarse inmediatamente, sin esperar un voto del Parlamento.

El movimiento de protesta contra el régimen sirio surgió con reclamos de poner fin al poder absoluto del Baas, de liberación de los presos políticos y de levantamiento del estado de emergencia, algo ya conseguido en abril.

Sin embargo, la violencia de la represión, que el régimen emplea paralelamente a las medidas de apertura, ha radicalizado a los manifestantes, que piden abiertamente la renuncia del presidente.

El régimen de Asad utilizó la fuerza bruta para aplastar a este movimiento, matando a más de 1.600 civiles y arrestando a varios miles más, de acuerdo con militantes de los derechos humanos.

La oposición prometió manifestar todas las noches de Ramadán después de las plegarias vespertinas, a pesar del ataque contra Hama y la muerte de unas 120 personas en todo el país en la víspera del mes sagrado de ayuno musulmán.

Esta violencia ha sido condenada por la comunidad internacional.

PROVOCACIÓN

El ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, consideró que el decreto sobre la autorización del multipartidismo es ‘casi una provocación’, ante la represión que no cesa.

El pasado miércoles por la noche, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó una declaración (que no una resolución) en la que ‘condena las violaciones generalizadas de los derechos humanos y el uso de la fuerza contra los civiles por parte de las autoridades sirias’.

El texto no recomienda ninguna investigación de la represión al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, como pedían varios países europeos.

Pero sí exige que los responsables de la represión ‘rindan cuentas’.

Estados Unidos alzó el tono, diciendo que está buscando la manera de presionar más a Asad, al que no considera ‘indispensable’ para la estabilidad regional.