Temas Especiales

26 de Nov de 2020

Mundo

Mandela: un mensaje que trasciende las f

SUDÁFRICA. El patriarca de la democracia en Sudáfrica, el ídolo Nelson Mandela, está en su séptimo día de hospitalización en la Ciudad d...

SUDÁFRICA. El patriarca de la democracia en Sudáfrica, el ídolo Nelson Mandela, está en su séptimo día de hospitalización en la Ciudad de Pretoria. Los medios locales de comunicación están reportando que se desconoce el centro médico exacto donde el expresidente recibe tratamiento médico. Mientras figuras políticas del país se contradicen en sus declaraciones sobre su localización exacta.

Lo cierto es que Mandela se la ha diagnosticado una infección pulmonar, que a sus 94 años puede representar un riesgo a su vida. Aunque fue operado con éxito de cálculos biliares tras ocho días de internamiento, esta ha sido la más prolongada estadía en un centro médico desde el 2001.

Todos esos datos hacen pensar a los ciudadanos del país africano que, estos pueden ser los momentos finales del primer presidente negro de Sudáfrica. Un hombre que a pesar de haber permanecido 27 años en la cárcel, en condiciones precarias, se mantuvo fuerte gracias a sus ideales libertarios. El expresidente de Sudáfrica, Pik W. Botha, uno de los responsables del encarcelamiento de Mandela, se expresó de la siguiente manera en su primer encuentro con él, siendo este ya un hombre libre: ‘mi primer encuentro con Mandela en libertad fue impresionante y nunca olvidaré sus palabras. En ellas no había amargura o sed de venganza, ni una sombra de odio. En ningún momento intentó explotar o mencionar el hecho de que había estado 27 años en la cárcel’.

Es este hombre, líder y luchador incansable por la libertad de su pueblo quien podría fallecer. De ser así dejaría un vacío difícil de llenar luego de una vida consagrada a la disolución de la segregación racial en Sudáfrica. La Estrella recorrerá los capítulos más trascendentales de su historia.

EL APARTHEID

En 1948 el Partido Nacional de Sudáfrica ganó las elecciones y fue este grupo el cuál codificó la segregación racial en una serie de normas y leyes. Entre ellas solo los blancos podían votar, no se permitía el matrimonio entre personas de diferentes etnias y forzaron a vivir a las personas de determinada raza a vivir en zonas designadas por el gobierno.

Para 1942 Mandela, quién se había graduado como abogado, se unió al Congreso Nacional Africano (CNA). El CNA fundado en 1912 se formó para luchar por los derechos de la población negra.

Pero fue con Mandela y otros destacados miembros del CNA. que la organización fue transformada en un movimiento político de masas.

Inspirados en la desobediencia civil pacífica de Mahatma Gandhi protestaron contra las leyes raciales.

MASACRE DE SHARPVILLE

En 1960 miles de personas se reunieron en el poblado de Sharpville para protestar contra una nueva ley que exigía a los negros portar todo el tiempo un pase de identidad, además se les prohibió el acceso a las zonas de los blancos. Pero lo que comenzó como una marcha pacífica y acabó en tragedia.

La multitud marchó contra una estación de policías sin los pases y estos abrieron fuego. 68 murieron y otros 180 resultaron heridos.

Desde ese momento Mandela y su movimiento aceptaron crear un ala armada en el CNA. Sin embargo esto provocó que el gobierno los calificara de ‘terroristas’. Sus líderes fueron perseguidos y encarcelados. Mandela sería detenido en 1963.

EN PRISIÓN

Mandela fue llevado a la prisión de Robben Island. Más tarde, en 1982, sería trasladado a la prisión de Pollsmoor. Pero a pesar de la dureza de las condiciones en las que estuvo, sus ideales le mantuvieron fuerte.

Su abogado, George Bizos en una de sus visitas dijo que siempre mantuvo ese aire de dignidad. ‘En una visita, lo trajeron a la sala donde nos reuníamos con los presos. Llegó escoltado por dos guardias delante, dos a cada lado y dos detrás. Lo increíble de Mandela es que nunca se comportó como un prisionero. Caminaba con la frente en alto y era él quien marcaba el paso a los escoltas’ dijo Bizos.

Pero mientras Mandela permanecía en prisión en el extranjero se gestaba una campaña mundial que exigía su liberación.

LIBERTAD Y NOBEL

Finalmente el 2 de febrero de 1990, el entonces presidente F. W. De Klerk anunció la liberación incondicional de Mandela.

Su liberación no significó que el gobierno estuviera dispuesto a instaurar la democracia. Creían que Mandela, como figura política, había perdido fuerza y que se quedaría tranquilo. Pero Mandela volvió al plano público. Esta vez con un mensaje de reconciliación con los blancos.

Entre 1990 y 1994 Mandela fue uno de los principales protagonistas de esa transición hacia la democracia, en donde se abolieron las leyes raciales del Apartheid.

Y por este trabajo, en 1993, sería condecorado con el premio Nobel de la Paz.

El 27 de abril de 1994, Sudáfrica celebró sus primeras elecciones multirraciales. Esta fecha histórica sería conocida luego como el día de la Libertad. Finalmente Mandela ganó.

Como presidente recibió criticas por invitar a figuras como Fidel Castro a su país. Mandela respondió a estas criticas que: ‘aquellos sudafricanos que me han criticado por ser leal a viejos amigos, bueno, pueden irse y tirarse al agua. No voy a traicionar la confianza de aquellos que nos ayudaron’.

Sin embargo se le reconoce el haber persuadido a las corporaciones internacionales a invertir en Sudáfrica. Pero finalmente, en el 2004 se retiró de la vida pública.

Hombres como este no son comunes en la historia. Muchos luchadores hay y seguirán existiendo, pero lo insigne de Mandela es su amor por la paz y la ausencia de odio y amargura contra quienes le adversaron. Es por ello que cuando este ausente su legado seguirá vivo, no solo en Sudáfrica, sino en todo el mundo.