03 de Dic de 2021

Mundo

Tensiones militares en el Mar de China Meridional

Aquella acción militar contra una sede diplomática china no cayó en saco roto

Tras el lanzamiento de un misil estadounidense contra la embajada de la República Popular China en Belgrado (mayo-1999), donde fallecieron tres funcionarios chinos, Pekín leyó el ataque como una advertencia, pese a que el Pentágono argumentó que se había tratado de un ‘error'.

Aquella acción militar contra una sede diplomática china no cayó en saco roto. Desde entonces (en medio de la desintegración de la antigua Yugoslavia y el cambio sangriento de las fronteras europeas), el gobierno comunista chino actúa con mayor cautela cuando se trata de zonas geopolíticas donde Washington posee un rol beligerante. En cambio, esta prudencia militar de Pekín no se expresa de la misma manera cuando se trata del Mar de China Meridional y otras áreas en Asia.

De ahí que el contencioso histórico sobre las Paracels o las Sprathy sea un factor clave en materia de seguridad marítima internacional y la razón por la cual, este sábado 30 de mayo, el Secretario de Defensa de EE.UU., Ashton Carter, advirtiera que ‘todos los demandantes deben dejar de presentar sus reclamaciones'. Se refería a la antigua disputa territorial sobre los dos archipiélagos que reclaman China, Taiwán, Brunéi, Filipinas, Vietnam, Indonesia y Malasia. Se presume que las islas tengan importantes reservas de petróleo.

Por otra parte, el Pentágono viene subrayando que los países deben rechazar cualquier intento de militarización de esa zona marítima, justo los que China está cambiando.

En la última década, las naciones involucradas han incrementado los controles en las islas que reclaman (48 Vietnam, 8 Filipinas y 5 Malasia). Pero China, la principal preocupación de EE.UU., ha definido esta zona territorial marítima como área estratégica para su defensa. El subdirector del Departamento de Defensa del Ejército Popular de Liberación, Sun Jianguo, rechazó las exigencias del Pentágono de frenar la construcciones que China realiza en las islas. EE.UU. no descarta enviar buques y aviones de guerra a esa zona. Por su parte China está llevando a la práctica una nueva estrategia de defensa aérea mediante construcciones que está realizando para tener bases en la misma, pero que han convertido a estos archipiélagos en un foco mundial de alta tensión militar.