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29 de Oct de 2020

Mundo

La geopolítica de la nueva Ruta de la Seda

La integración de Irán implica mejoras en su red ferroviaria y la ampliación de sus puertos.

En el mundo está en marcha el gigantesco plan de un cinturón económico con la nueva Ruta de la Seda terrestre y la Ruta de la Seda del siglo XXI. Es la más ambiciosa iniciativa del presidente chino, Xi Jiping, que cambiará la influencia tradicional entre Occidente y Eurasia. Con la integración de Irán, una nación estratégica como país de tránsito terrestre y marítimo (tiene fronteras con 15 países, siete de ellos sin salida al mar) el proyecto abarcará un territorio de 4,400 millones de personas, que equivale al 63% de la población mundial. Los Estados actualmente miembros del proyecto (50 países) representan el 29% del Producto Interno Bruto (PIB) global.

Especialistas anticipan que estamos ante una nueva era de las rutas comerciales, financieras y energéticas que le permitirá a China continuar posesionándose de manera decisiva en esta ‘macroregión' económica. Para llevar a cabo esta política mundial, que posee múltiples objetivos y dificultades, se afianza de manera fundamental en el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura, creado con un capital inicial de 100, 000 millones de dólares, una entidad financiera que amenaza con desplazar los espacios tradicionales del Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo, bajo la influencia de EE.UU.

La integración de Irán implica mejoras en su red ferroviaria y la ampliación de sus puertos. El acuerdo prevé inversiones millonarias en una década que supondrían unos 2.5 billones de dólares en intercambio comercial a la economía iraní, según Irán.PressTV.

La antigua Ruta de la Seda entre China y otras naciones asiáticas, a Medio Oriente con Occidente (Europa), ocurrió hace 2,100 años. Desde entonces Persia ya constituía una ruta geográfica estratégica entre China y las regiones europeas. Hace tres semanas atrás, el ministro iraní de Industria, Minas y Comercio, Mehr Reza Nematzade, dijo que en seis años el gobierno de Teherán invertirá 8,000 millones de dólares para modernizar su red ferroviaria.

El Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura es el instrumento financiero que sustentará la nueva Ruta de la Seda que aspira mover hasta 12 millones de toneladas de mercancías anuales. El banco le permitirá a las naciones miembros del proyecto el comercio en divisas nacionales. Este proyecto no termina aquí. Está en desarrollo la creación de otros corredores económicos norte-sur complementarios. El proyecto parece lejano, pero ya se siente su influencia.