La Estrella de Panamá
Panamá,25º

17 de Oct de 2019

Mundo

Régimen sirio bajo presión durante las negociaciones

Una tregua, que entró en vigor el 27 de febrero, hizo posible la reanudación de las negociaciones de Ginebra

En cinco años de conflicto han muerto más de 270 mil personas en Siria.

Presionado por la ONU para mostrar sus cartas, el régimen sirio inició ayer en Ginebra una segunda semana de discusiones indirectas con una oposición bien determinada a plantear los asuntos molestos como cual será el destino del presidente Bashar al Asad.

Una tregua, que entró en vigor el 27 de febrero, hizo posible la reanudación de las negociaciones de Ginebra luego de una primera ronda frustrada a comienzos del año.Pero el cese del fuego, apoyado por Estados Unidos y Rusia, no se aplica a los grupos yihadistas.

El lunes, las tensiones surgieron entre ambas potencias, pues el ejército ruso acusó al ejército estadounidense de no querer abordar el asunto del cese del fuego.

Un encuentro en Moscú, previsto esta semana entre los jefes de las diplomacias estadounidense John Kerry, ruso Sergei Lavrov y el presidente Vladimir Putin, podría limar asperezas.

Será ‘crucial' para la continuación de las negociaciones de Ginebra, consideró el viernes el emisario de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, que trata de encontrar una salida negociada a la guerra de ese país.

En cinco años, más de 270 mil personas murieron y millones fueron forzadas al éxodo por un conflicto que se internacionalizó poco a poco y en el que Rusia, aliado del régimen de Damasco, adquirió un peso cada vez más determinante.

El anuncio sorpresivo, hace una semana, de la retirada de gran parte de las tropas rusas de Siria, fue percibida como una señal dirigida al régimen para que participe seriamente en las discusiones de Ginebra.

Estas negociaciones buscan instalar un órgano de transición en seis meses.

Este sería el encargado de elaborar una nueva Constitución y organizar elecciones antes de 18 meses.

Para el régimen, solo puede tratarse de un gobierno ampliado a algunos ministros de oposición, pero siempre dirigido por Bashar al Asad.

La oposición pide un órgano que tenga plenos poderes y en el que el presidente Asad no tenga ningún papel.

El viernes, Staffan de Mistura lamentó que los negociadores de Damasco no tuvieran ninguna proposición concreta durante la primera semana de trabajo.