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14 de Jul de 2020

Mundo

Día de Jerusalén llena la urbe de banderas para afirmar soberanía Israelí

Los participantes destacaron el objetivo de enseñar al mundo que "Jerusalén nunca volverá a ser divida"

Miles de israelíes y extranjeros marcharon hoy en el "Baile de las Banderas" por las calles de Jerusalén para celebrar el medio siglo de lo que consideran la reunificación de la ciudad, desde la toma de la Ciudad Vieja durante la Guerra de los Seis Días.

Pasadas las 16.00 horas (13.00 GMT) se restringió el tráfico y el tránsito en las inmediaciones de la Puerta de Damasco, principal acceso al barrio musulmán de la Ciudad Vieja, que hoy han atravesado miles de israelíes en su camino hacia el Muro de las Lamentaciones, vestigio del lugar más sagrado del judaísmo, donde se concentraron las celebraciones.

La Policía desalojó a un grupo propalestinos que se manifestaba frente a la emblemática puerta contra la marcha y pedía el fin de la violencia y los asentamientos en la Ciudad Vieja, en territorio ocupado.

Para los palestinos y la comunidad internacional, el día que hoy celebran los israelíes trae un recuerdo amargo, porque marca el comienzo de la ocupación de sus tierras, que continúa cinco décadas más tarde.

Así que la jornada tuvo, como se preveía, momentos de tensión mientras 6000 agentes se desplegaron por Jerusalén para mantener la seguridad, según el portavoz policial Micky Rosenfeld.

Los comercios del interior de la ciudad amurallada del barrio musulmán echaron el cierre a sabiendas de la concurrencia del principal evento del Día de Jerusalén que en esta ocasión conmemora cincuenta años de control israelí sobre la ciudad.

"Celebramos la vuelta de la Ciudad Vieja, donde está el Monte del Templo (Explanada de las Mezquitas) y vienen jóvenes de todas las partes de Israel para que mostrar quién tiene el control de la ciudad", declaró el joven Orian Menahem que llegó desde Bersheva con un grupo de 30 compañeros de Yatir Mechina, una escuela de educación judío-sionista previa al servicio obligatorio en el Ejército.

Los participantes destacaron el objetivo de enseñar al mundo que "Jerusalén nunca volverá a ser divida", en referencia a lo ocurrido tras la guerra israelí-árabe de 1948, cuando esta se partió en este (con población palestina) y oeste (con residentes israelíes) y se expulsó a los miembros de una y otra comunidad de uno y el otro lado.

Para Moshé Benaharroche, residente en Jerusalén que llegó de Francia hace 10 años, es como seguir la ruta que realizó el Ejército israelí hace cincuenta años. "Fue la manera de volver donde siempre habíamos estado.

Esta es una ciudad unida. Yo estoy a favor de la paz con los palestinos, de vivir juntos, aunque separados", declaró a Efe frente a la Puerta de Damasco. Al otro lado de la calle, jóvenes palestinos lanzaban cánticos clamando la pertenencia de la parte oriental que reivindican como futura capital de su futuro Estado.

Los grupos de jóvenes entonaban cánticos como "Am Israel Jai" (El pueblo de Israel vive) o el simbólico rezo "Be shaná ha baa be Yerushalaim" y bailaban en círculo antes de adentrarse en las callejuelas de la ciudad amurallada.

Otra contra-manifestación de grupos pacifistas israelíes de unas 300 personas quedó confinada en un punto de la Municipalidad de Jerusalén, en la calle Yafa, zona céntrica del oeste de la ciudad, que tuvo que ser protegida por las fuerzas de seguridad ante los abucheos y reproches de los que participaban en la celebración.

"Somos pocos, pero creemos que estamos en lo cierto. No es verdad que Jerusalén sea una ciudad unida, los árabes viven discriminados", dijo a Efe Ofir Katz, líder de Merezt, movimiento de izquierdas con representación parlamentaria: "Queremos demostrar que hay otro tipo de judíos", aseveró.

El Día de Jerusalén se festeja desde 1968 el 28 de Iyar del calendario hebreo (por lo que su fecha varía cada año en el gregoriano). EFE lfp/ie