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18 de Oct de 2019

Mundo

Israel aprueba mil 100 nuevas casas en territorio palestino ocupado

La ONG israelí Shalom Ajshav cuestionó el expansionismo en territorios ocupados y estimó que el gobierno no busca una solución negociada

La construcción de nuevos asentamientos judíos sigue siendo un tema polémico.

El Consejo Supremo de Planificación de la Administración Civil israelí (organismo militar que gestiona los territorios) aprobó hoy la construcción de 1.100 nuevas viviendas en colonias judías en la Cisjordania ocupada, informó el diario Yediot Aharonot.

Ese organismo dio luz verde a la creación de 800 casas en la colonia de Ariel, otras 200 en Kerem Reim y 100 más en el nuevo asentamiento de Amijai, impulsado por el Gobierno israelí para acoger a las 41 familias desalojadas de la colonia de Amona en febrero.

La ONG israelí Shalom Ajshav (Paz Ahora), que documenta la expansión de los asentamientos judíos, señaló en un comunicado que en el caso de Kerem Reim se legaliza y expande esta colonia, construida sin permiso en 2012, mientras que Amijai es la primera colonia levantada de manera oficial y autorizada por el Gobierno desde 1992.

Además, se espera que entre hoy y mañana el Consejo revise y avale la creación de otras 900 viviendas más, aseguró Yediot.

Los asentamientos judíos en Cisjordania y Jerusalén Este son contrarios al derecho internacional y han recibido duras condenas de la comunidad internacional, aunque Israel aprobó este año una ley para legalizar de manera retroactiva alrededor de 4.000 viviendas en tierras privadas palestinas.

Israel ha intentado que el nuevo Gobierno estadounidense sea más receptivo a la construcción de asentamientos que el anterior presidente de EEUU, Barack Obama, que era muy crítico con estos, y ha mantenido negociaciones a este respecto con el enviado especial del presidente Donald Trump, Jason Greenblatt.

Shalom Ajshav, que llamó la atención hace unos días sobre los planes israelíes de ampliar el número de viviendas en las colonias, criticó las nuevas construcciones y opinó que este gesto "ilustra que el Gobierno israelí no tiene voluntad o intención de llegar a una solución negociada de dos estados".