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15 de Oct de 2019

Mundo

Multitud nacionalista protesta en Atenas contra uso de término Macedonia

La manifestación había sido convocada por distintos colectivos de ciudadanos, militares en la reserva, así como expatriados

Según la Policía asistieron 140.000 personas.

Varios centenares de miles de personas acudieron hoy desde toda Grecia a la plaza Syntagma de Atenas para exigir al Gobierno griego que no permita a la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM) usar el término Macedonia en las negociaciones sobre el nombre de ese país.

El centro de Atenas quedó bañado por un mar de banderas griegas, en una manifestación de patriotismo en la que no faltó una de las figuras más internacionales de Grecia, el compositor Mikis Theodorakis, en su momento el estandarte de la izquierda griega.

A sus 92 años, Theodorakis, orador principal de la concentración, lanzó una arenga contra lo que denominó la "peor forma del fascismo, el de izquierdas" y pidió al primer ministro griego, Alexis Tsipras, que no tenga miedo del pueblo y organice un plebiscito antes de ratificar un acuerdo con el país vecino.

El compositor sostuvo que toda concesión a ARYM supondría una cesión de soberanía nacional griega y afirmó que con el uso del término Macedonia, el país vecino persigue ampliar sus fronteras en detrimento de Grecia.

La manifestación, a la que según la Policía asistieron 140.000 personas y según los organizadores, un millón y medio, había sido convocada por distintos colectivos de ciudadanos, militares en la reserva, así como expatriados residentes en EEUU, Canadá y Australia.

Además, contó con el apoyo activo de la Iglesia Ortodoxa griega y -aunque de forma no oficial- de la fuerza mayor de la oposición, la conservadora Nueva Democracia, que quiso convertirla en protesta contra toda la gestión del gobierno de Tsipras.

Los organizadores habían fletado centenares de autocares, y las compañías de ferrocarriles y de ferries ofrecieron tarifas especiales para facilitar la llegada a Atenas.

Centenares de vendedores ambulantes ofrecían banderas nacionales, y otras con el águila bicéfala, símbolo del Imperio bizantino, a precios que variaban entre uno y diez euros.

Personas de toda edad, aunque predominaban las edades entre 40 y 60 años, habían llenado ya la plaza horas antes del comienzo de la manifestación "Fuera las manos de Macedonia" o "Macedonia somos nosotros" eran algunos de los gritos más proferidos por las masas.

En pancartas escritas en griego e inglés se podían leer consignas como "Macedonia es Grecia, Grecia es Macedonia" o "Macedonia no se vende".

Ninguna de las protestas de los últimos ocho años contra las medidas de austeridad, los recortes masivos de salarios, pensiones y ayudas sociales había conseguido reunir a una cantidad de personas semejante.

"No he participado en ninguna manifestación contra la austeridad, porque todos (políticos y sindicatos) son estafadores. Hoy estoy aquí porque nuestra generación está harta de sufrir humillaciones", dijo Sotiris, de 30 años que hace "una decena de distintos trabajos para sobrevivir".

En la manifestación estaban también presentes el líder del partido neonazi Amanecer Dorado, Nikolaos Mijaloliakos, acompañado por todo su grupo parlamentario; el ex primer ministro conservador Andonis Samarás; el vicepresidente de la principal fuerza de oposición Ádonis Yeoryiadis, así como decenas de obispos y alcaldes.

La Policía había dispuesto medidas excepcionales de seguridad para evitar que se repitieran actos de violencia como los ocurridos durante la manifestación en Salónica, hace dos semanas, cuando un grupo de participantes incendió un edificio ocupado por anarquistas, mientras otros agredieron al diputado de ANEL y exministro Kostas Zuraris, presente en la protesta.

Amenazas de muerte como la que recibió por parte de desconocidos este viernes el ministro de Exteriores, Nikos Kotziás, o las proferidas por la líder de una organización ultraderechista marginal contra los "traidores", así como las de un grupo anarquista contra los manifestantes provocaron que el nivel de alerta aun fuera mayor.

Muestra del ambiente de máxima crispación fue también el ataque este sábado a la casa de Theodorakis con pintadas y bolsas de pintura, un acto que atribuyó a "fascistas, racistas, anarquistas, terroristas y matones" y seguidores del gobierno izquierdista.

Dos horas antes de la protesta, varios centenares de miembros de colectivos anarquistas y de la izquierda extraparlamentaria se manifestaron para denunciar el nacionalismo.

La protesta, la segunda tras la de Salónica, se produce en el contexto del reinicio de las negociaciones entre Atenas y Skopje para solucionar una disputa que dura ya 27 años sobre el nombre oficial que debe tener ARYM, auspiciadas por la ONU.