La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Mundo

Construcción y no destrucción

Esta semana Israel celebra 70 años del renacimiento en nuestra tierra ancestral

Además de defenderse, el Estado de Israel se ha dedicado al bienestar de sus ciudadanos.

En referencia a la entrevista realizada al representante de la Autoridad Palestina en la ONU, Riyad Mansour, publicada hace pocos días en el diario La Estrella de Panamá, quisiera hacer algunos comentarios con el objetivo de evitar que el público panameño sea engañado y manipulado con falsas declaraciones pensando que los panameños no están informados en relación a lo que sucede en la Tierra de Israel.

El pueblo palestino merece tener una vida digna y próspera, donde tengan acceso a una educación y a servicios de salud. Sin embargo, esto no es posible porque el liderazgo palestino ha dedicado todos sus esfuerzos no para construir un Estado que le provea todos estos beneficios, sino para destruir el Estado de Israel.

En Israel garantizamos los DDHH de todos y recuerdo que 20% de la población de Israel son árabes musulmanes.

Ellos no dejarían por nada su ciudadanía israelí, porque saben que son respetados

El 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General de la ONU decidió la partición de la Tierra de Israel en dos Estados, un Estado para el pueblo judío y un Estado árabe. El liderazgo palestino rechazó esta resolución y ellos, junto a países árabes atacaron a Israel, esto los llevó a la derrota que ellos llaman la Nakba y desde entonces continúa intentando destruir a Israel, en vez de construir su Estado. Mientras tanto, durante estos 70 años el Estado de Israel, además de defenderse, se ha dedicado al bienestar de sus ciudadanos proveyéndoles cuidados de salud, alta tecnología, educación, entre otros.

En el 2005 Israel se retiró de la Franja de Gaza y sacó del sitio a los ciudadanos israelíes y a las unidades de la Fuerza de Defensa de Israel. Tuvimos la esperanza de que la dirigencia palestina se dedicara al bienestar de sus ciudadanos y construyera escuelas, parques, hospitales, bibliotecas y otras instalaciones para el bien común. La realidad fue que compraron misiles, bombas, cohetes para matar israelíes y construyeron túneles, no de un metro, sino lo suficientemente profundos para infiltrarse en territorio israelí y asesinar más israelíes. Todo ello deja en evidencia sus intenciones bélicas y que sus líderes roban el futuro de su pueblo y después van llorando a la comunidad internacional a exponer las calamidades a las que ellos mismos tienen sometido a su pueblo.

Además, la organización terrorista de Hamas que controla Gaza organiza protestas que publicitariamente llaman ‘pacíficas', pero cuyos activistas llevan armas, cócteles molotov y artefactos explosivos para atacar a israelíes.

El representante Mansour habla de la grave situación de derechos humanos en la región y en eso coincido con él. La práctica de Hamas en Gaza contra su población, a quien utiliza como escudos humanos, es una violación a los derechos humanos, igual que las cometidas por Bashar Al Assad en Siria y por su amigo Nicolás Maduro en Venezuela y sus amigos de Irán que maltrata a su pueblo y llama a la destrucción de Israel. Contrario a ello, en Israel garantizamos los derechos humanos de todos y recuerdo que 20% de la población de Israel son árabes musulmanes y ellos no dejarían por nada su ciudadanía israelí, porque saben que son respetados en todos los ámbitos.

Esta semana Israel celebra 70 años del renacimiento en nuestra tierra ancestral. Hace 3 mil años el Rey David declaró a Jerusalén la capital de su reinado y desde entonces por miles de años el pueblo judío vive en la Tierra de Israel. La conexión histórica de Israel a su capital Jerusalén es inquebrantable. En Jerusalén surgió el judaísmo y posteriormente el cristianismo y el islam, y hoy en día garantizamos la libertad de culto y el acceso a los lugares santos de todas las religiones.

Espero y deseo que los líderes palestinos dediquen todos sus recursos en la búsqueda del bienestar de su pueblo, para que en un futuro vivan con la dignidad que merecen. En vez de aunar esfuerzos para destruir al Estado de Israel, deben inspirarse en el Estado del pueblo judío, en Israel.

EMBAJADOR DE ISRAEL EN PANAMÁ