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06 de Jun de 2020

Mundo

Muertos 15 milicianos de ambos bandos en duros combate en Libia

Desde principios de año, Ankara ha enviado soldados a Libia pero también cerca de 6.000 mercenarios libios

Dos secuestrados en la ciudad libia Bengasi 
Combatientes libios. 

Al menos quince milicianos de ambos bandos murieron en combates librados hoy entre las fuerzas bajo el mando del mariscal Jalifa Haftar, tutor del Ejecutivo no reconocido en el este de Libia y hombre fuerte del país, y milicias afines al Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) sostenido por la ONU en Trípoli, informaron a Efe fuentes de Seguridad.

Según responsables militares próximas al GNA, al menos ocho milicianos rivales perdieron la vida en una ofensiva lanzada para tratar de recuperar la ciudad de Tarhouna, situada a unos 80 kilómetros al oeste de la capital.

"La ofensiva forma parte de la Operación Tormenta para La Paz. Nuestras fuerzas penetraron en la aldea de Al Hawatin, en el camino a Tarhouna, y capturaron a una docena de milicianos y se incautaron de cinco vehículos. Otros cuatro milicianos fueron capturados en una escaramuza previa", explicó en rueda de prensa el portavoz de la plataforma "Volcán de la Ira", en la que participa el GNA y la poderosa ciudad-estado de Misrata.

Junto a las fuerzas terrestres "aviones de combate de el GNA bombardearon varias áreas de Tarhouna y facilitaron el avance de las fuerzas en diversas direcciones", añadió, por su parte, su colega Mustafa Al Mujai.

Fuentes de Seguridad próximas a una de las milicias implicadas en la ofensiva aseguró a Efe, por su parte, que unidades del GNA "sobrepasaron las fronteras administrativas de la ciudad de Tarhouna y tomaron el control de la localidad de Al Yawariniya".

La información fue negada por el portavoz militar de las fuerzas de Hafter (LNA), Jaled al Mahyuub, quien aseguró que sus fuerzas frustraron los ataques en los ejes de Suq al Yumua y Al Shuraydat, ambas en la periferia de Tarhouna.

"Varios proyectiles impactaron en el "campamento 7 de abril" en la carretera de Suwani. Al menos siete miembros del GNA murieron", insistió el portavoz de Hafter, que desde hace un año mantienen un férreo asedio a la capital libia.

Desde entonces, la larga guerra civil ha devenido en el primer conflicto multinacional totalmente privatizado de la historia contemporánea, dominado por el pulso entre Rusia y Turquía y librado por decenas de milicias locales y grupos de mercenarios extranjeros.

El controvertido oficial, que controla la mayor parte de los recursos energéticos de Libia, cuenta con el apoyo militar de Arabia Saudí, Jordania, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, que le proveen de armas pese al embargo decretado por la ONU en 2011, y de Rusia, que le ha facilitado mercenarios experimentados en conflictos como Ucrania y Siria. además de la anuencia política de Francia y Estados Unidos.

Lider militar del este de Libia, el mariscal logró en febrero del pasado año extender su dominio en el sur y asegurar el control del estratégico golfo de Sirte, joya de la industria petrolera libia, y su objetivo actual quebrar la resistencia de la poderosa ciudad-estado de Misrata y arrebatarle la capital al GNA, sostenida políticamente por la ONU y militarmente por Turquía.

Desde principios de año, Ankara ha enviado soldados a Libia pero también cerca de 6.000 mercenarios libios, reclutados entre grupos de oposición a Bachar al Asad y prisioneros de guerra kurdos.

Los combates se suceden a diario en las localidades de la periferia sur de Trípoli y del antiguo aeropuerto internacional, clave para la conquista de la ciudad, y en las carreteras que unen Misrata con la capital, y la localidad costera de Sirte y el oasis de Jufrah, cuartel avanzado de las tropas de Hafter.

Enfrentamientos que se han recrudecido en las últimas dos semanas y que en apenas un año han segado la vida a más de 1.700 personas, causado alrededor de 17.000 heridos y obligado a más de 200.000 ciudadanos a abandonar sus hogares y a devenir en desplazados internos.