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08 de Mar de 2021

Mundo

Vacunas: acaparamiento por países ricos amenaza la lucha contra la covid-19

Unos diez países controlan el 75% de las vacunas, con dosis hasta tres veces su cantidad de población. Una estrategia que no solo puede extender la pandemia, sino también agravar la crisis económica

América Latina y el Caribe es una de las regiones más afectadas por la pandemia, con más de 21 millones de contagios, superando los 666 mil muertos.EFE

Aunque la comunidad científica ha reiterado la necesidad de actuar en colectivo para enfrentar la pandemia, los países más ricos mantienen sus políticas de monopolio de las vacunas contra la covid-19, dejando a una gran parte del mundo sin dosis y comprometiendo la lucha contra el virus.

Así lo denunció este miércoles el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, ante el Consejo de Seguridad del organismo, quien advirtió que esta política no solo está dejando a los países del sur sin vacunas, sino que podría alargar la pervivencia de la crisis sanitaria ante posibles mutaciones del virus.

“Si se permite que el virus se propague como un incendio descontrolado en el sur global, mutará una y otra vez. Las nuevas variantes podrían volverse más transmisibles, más mortales y, potencialmente, podrían amenazar la eficacia de las vacunas y los diagnósticos actuales”, señaló Guterres según reportes de la agencia EFE.

“Si se permite que el virus se propague como un incendio descontrolado en el sur global, mutará una y otra vez. Las nuevas variantes podrían volverse más transmisibles, más mortales y, potencialmente, podrían amenazar la eficacia de las vacunas y los diagnósticos actuales”,
ANTONIO GUTERRES,
SECRETARIO GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS

Para Guterres, las campañas de vacunación mundial se están desarrollando de manera “tremendamente desiguales e injustas”, explicando que tan solo diez países tienen el control del 75 por ciento de las vacunas mientras que otras 130 naciones ni siquiera han recibido una sola dosis.

La situación se vuelve más crítica aún, detalló el diplomático portugués, en las zonas de conflicto y con problemas estructurales profundos de pobreza o crisis política. “Los afectados por el conflicto y la inseguridad corren un riesgo especial de quedarse atrás (...) esto puede prolongar la pandemia de manera significativa, permitiendo que la plaga del virus regrese al norte global”, apuntó.

El acaparamiento de vacunas está concentrado principalmente entre los países ricos de occidente. De acuerdo con la más reciente investigación de la Alianza Vacunas para el Pueblo, en una plataforma que incluye a varias oenegés como Global Justice Now, Amnistía Internacional, Frontline AIDS y Oxfam, estos Estados han realizado compras anticipadas de miles de millones de dosis de vacunas, al punto de tener la capacidad de vacunar tres veces a sus poblaciones antes del final de 2021. Los casos de Canadá y el Reino Unido son de los más escandalosos, al comprar dosis futuras para inmunizar a sus ciudadanos al menos cinco veces; en tanto que Estados Unidos, otra de la naciones acaparadoras, aseguró 800 millones de dosis, con opción para adquirir unos mil millones más. Otros países como Japón, Australia y de la Unión Europea han impulsado prácticas similares.

Los grandes monopolios farmacéuticos son parte del problema al priorizar la venta a los países ricos, además de provocar un “racionamiento artificial” de la vacunas, denuncia la Alianza Vacunas para el pueblo. Los gigantes de la industria como Pfizer, Moderna, BioThec, AstraZeneca y Novax son algunas de la empresas que según la plataforma estarían manipulando la producción con fines económicos.

En América Latina, México es uno de los Estados que se ha hecho eco con más fuerza ante la injusta distribución de vacunas. “Nunca habíamos visto una división tan profunda que afectase a tantos en tan poco tiempo”, reclamó el canciller mexicano Marcelo Ebrad ante el Consejo Seguridad de la ONU, llamando urgentemente a “revertir la injusticia que se está cometiendo, porque de ello dependerá la seguridad de toda la humanidad”.

América Latina y el Caribe es una de las regiones más afectadas por la pandemia. Hasta la fecha suma más de 21 millones de contagios y supera los 666 mil muertos, siendo Brasil, Argentina, México y Colombia los países con el mayor número de casos y defunciones. En esta parte del mundo, la vacunación apenas avanza, con más fuerza en los países que adquirieron vacunas producidas en China o Rusia.

Actualmente no se conoce con precisión el impacto en las zonas del mundo más pobres, como es el caso de África, de la cual hay una “opinión generalizada” de que la covid-19 aún no ha entrado de lleno, algo que podría deberse más bien a la falta de datos y no a la baja presencia del virus en la región, apunta un estudio de la Universidad de Boston publicado en la British Medical Journal.

Esta concentración de vacunas de los países desarrollados plantea una cuestión moral, con el posible agravamiento de la situación humanitaria y económica en estas regiones cuyas crisis alcanzarán como un bumerán a los Estados occidentales.

“La distribución desigual de las vacunas es peligrosa para todos. Ciertamente es un fracaso moral, pero también nos enfrentamos a resultados económicos y de salud catastróficos. Provocará muchas más muertes en todo el mundo (...) que los países ricos vacunen a sus poblaciones, mientras permiten que el virus se propague a otros lugares; es posible que descubran que no están protegidos de las cepas más nuevas que surjan. También devastará nuestras economías”, precisó la investigadora Andrea Taylor del proyecto Launch and Scale Speedometer de la Universidad de Duke, sobre un análisis de datos sobre vacunas.

En una entrevista a la BBC, Taylor explica que modelos y proyecciones estimadas apuntan a pérdidas de entre $1,500 millones y a $9,2000 mil millones que afectarán a los países ricos.

“(La distribución justa) es un argumento de autoconservación. Al asegurarte de que otros países también tengan acceso a la vacuna, estás garantizando el éxito de la tuya”, destaca la investigadora.

Estimaciones de la Economist Intelligence Unit sugieren que la mayoría del sur del mundo estaría vacunando a su población masivamente a mediados de 2022. Y hay lugares que aún en 2023 no habrán recibido dosis.

A la fecha de esta publicación, más de 109 millones de personas están contagiadas con covid-19, en tanto que la cifra de muertos supera ya los 2,2 millones.