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18 de May de 2021

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Enriquecer uranio, el aspecto más polémico del programa nuclear iraní

El acuerdo de 2015, conocido como JCPOA por sus siglas en inglés, prohíbe a Irán enriquecer uranio por encima del 3,67%, aunque las autoridades iraníes ya habían superado ese límite y alcanzado una pureza del 20%

Irán uranio
Imagen facilitada el lunes por el OIEA de las centrifugadoras de la planta de enriquecimiento de uranio en Natanz, Irán. |Efe

Irán anunció hoy que comenzará a producir uranio enriquecido con una pureza del 60 %, su nivel más alto hasta la fecha, lo que supone una nueva violación del acuerdo nuclear pactado en 2015 con seis grandes potencias.

El acuerdo de 2015, conocido como JCPOA por sus siglas en inglés, prohíbe a Irán enriquecer uranio por encima del 3,67 %, aunque las autoridades iraníes ya habían superado ese límite y alcanzado una pureza del 20 % en respuesta a las sanciones de EEUU, que abandonó el pacto nuclear durante la administración de Donald Trump.

El 60 % de pureza se aproxima al 90 % necesario para producir una bomba atómica, un aspecto que el JCPOA quería evitar a toda costa imponiendo limitaciones al programa atómico de Irán.

El enriquecimiento de uranio, un material que tiene aplicaciones civiles y militares, está en el centro del contencioso sobre el controvertido programa nuclear de Irán.

El primer paso del enriquecimiento es convertir esa materia prima en "óxido de uranio" o tetrafluoruro de uranio (UF4), y luego transformarlo en un gas denominado "hexafluoruro de uranio" (UF6).

Irán dispone de una instalación de conversión de uranio en la histórica ciudad de Isfahan, 340 kilómetro al sureste de Teherán

El proceso del "enriquecimiento de uranio" consiste en la introducción del UF6 en cadenas o "cascadas" de 164 centrifugadoras, donde a alta velocidad se separa el isótopo de uranio U-235 del U-238.

La central de Natanz, 250 kilómetros al sur de la capital iraní, es el principal centro de enriquecimiento de uranio de Irán, y fue recientemente objeto de un sabotaje eléctrico del que Teherán acusa a Israel.

En el proceso de centrifugado se aísla el isótopo U-235, que es el único que puede ser usado para la producción de combustible nuclear.

Para fines civiles se requiere un enriquecimiento inferior al 5 %, mientras que para bombas atómicas se necesita al menos un 90 %.

Irán domina todo el ciclo de este combustible nuclear, ya que cuenta con una mina para extraer uranio en Saghand (a unos 450 kilómetros de Teherán) y controla todo el proceso de conversión.

Aunque enriquecer uranio para fines pacíficos es legal bajo el Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP), firmado también por Irán, las sospechas sobre su finalidad llevaron a que el JCPOA impusiera a Teherán un límite de un 3,67 % de pureza.