28 de Nov de 2021

Mundo

El Gobierno británico admite que la escasez en las gasolineras puede durar otra semana

El Ejecutivo del primer ministro, Boris Johnson, espera que la situación se estabilice "a medida que se equilibran la oferta y la demanda"

Una gasolinera en Londres
Una gasolinera en LondresEFE

El Gobierno del Reino Unido ha admitido este viernes que el desabastecimiento en las gasolineras causado por la falta de transportistas y un incremento excepcional de la demanda "podría durar otra semana o algo así", si bien insiste en que la situación "se está estabilizando".

En declaraciones a la BBC, el secretario de Estado Kit Malthouse reconoció que "aún hay una fuerte demanda de combustible en algunas partes del país, aunque no hay un problema de suministro" en las terminales petroleras, sino que el motivo de la crisis es un problema de distribución.

El Ejecutivo del primer ministro, Boris Johnson, espera que la situación se estabilice "a medida que se equilibran la oferta y la demanda", después de días en que los conductores hacen largas filas en las estaciones de servicio ante el temor a quedarse sin combustible -lo que ha exacerbado la carestía-.

"Si las cosas se deteriorasen más, obviamente el primer ministro y el ministro de Energía, de quien esto depende, tendrán que revisar la situación", afirmó Malthouse.

El Gobierno ha dicho que 150 conductores del Ejército ayudarán en las labores de distribución, al tiempo que también se han movilizado camiones cisterna propiedad del Estado.

Para paliar la falta de transportistas, común en toda Europa pero empeorada en el Reino Unido por el Brexit, el Ejecutivo conservador emitirá 5.000 visados temporales para trabajadores extranjeros, frente a un déficit de 100.000 profesionales.

Además, en una medida criticada por los sindicatos, el Gobierno ha prorrogado hasta el 31 de octubre la norma introducida en julio que permite a los camioneros alargar sus horas de conducción y modificar sus pautas de descanso, siempre que se cumplan varios requisitos de seguridad.

La escasez de transportistas, y en general de trabajadores cualificados, afecta también a otros sectores de la economía, que temen que no recibirán suministros necesarios de cara a la Navidad o, en el caso de la hostelería, que no contarán con personal suficiente para mantener abiertos los negocios.