Alerta por sismo en Perú de magnitud 7.2: Panamá monitorea evento geotectónico

Un potente terremoto en Perú moviliza a los centros de monitoreo regional y panameño, descartando por ahora amenazas de tsunami en el Pacífico

Un potente terremoto sacudió este jueves 20 de agosto la región andina de Perú, generando alerta en los centros de monitoreo sísmico de la región. De acuerdo con los datos preliminares del Instituto Geofísico de Perú (IGP), el movimiento registró una magnitud de 7.2 con epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora, en el departamento de Ayacucho. Por su parte, el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá (IGP-UP) informó de manera complementaria sobre un evento de magnitud 6.9 (IGC) localizado a 10 kilómetros de profundidad en la zona central del país sudamericano.

A pesar de la intensidad y la magnitud del sismo, las autoridades de la región llevaron tranquilidad a las poblaciones costeras del Pacífico al descartar riesgos mayores en el litoral.

Descartan alerta de tsunami en el Pacífico

Tras el evento telúrico, los principales centros internacionales de monitoreo emitieron sus evaluaciones iniciales para la cuenca oceánica. De acuerdo con la información institucional recopilada por el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, no existe alerta de tsunami por el momento emitida por el Centro de Asesoramiento sobre Tsunami en el Centroamérica (CATAC) ni por el Centro de Alerta de Tsunami del Pacífico (PTWC). Las autoridades panameñas y peruanas indicaron que mantendrán el seguimiento continuo en caso de cualquier variación en los parámetros oceanográficos.

El jefe del IGP peruano, Hernando Tavera, detalló que de manera preliminar “no ha ocurrido nada crítico”, aunque los equipos de emergencia continúan evaluando las zonas rurales cercanas al epicentro.

Daños locales y la vulnerabilidad regional

El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) de Perú confirmó que hasta el momento no se registran víctimas mortales, aunque medios locales en la zona de Ayacucho reportaron desprendimientos de rocas en rutas montañosas y afectaciones estructurales en viviendas. El movimiento también fue sentido de forma leve en la capital, Lima, situada a unos 650 kilómetros del área de mayor intensidad.

Este evento pone de relieve la continua actividad geotectónica en la franja occidental sudamericana, asentada sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, zona que concentra el 80 % de la sismicidad mundial. La región peruana ya había sufrido un antecedente trágico en julio pasado, cuando una serie de temblores con una magnitud máxima de 5.4 en la región de Junín causó la muerte de cinco personas y dejó a cientos de familias damnificadas. Las instituciones sísmicas continentales continúan recopilando datos sobre la evolución de este nuevo evento.

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