El primer recorrido de prueba del monorriel, desde Patio y Talleres hasta Ciudad del Futuro, se registró la tarde del lunes 13 de abril, con esta prueba...
- 03/12/2010 01:00
Puede que el presidente colombiano Juan Manuel Santos haya estado bromeando cuando dijo recientemente que el presidente venezolano Hugo Chávez es ‘mi nuevo mejor amigo’, pero pocos en Washington festejaron el chiste. En la capital estadounidense —especialmente en el Congreso— existe la preocupación de que Santos se está acercando cada vez más a Venezuela, y alejándose cada vez más de Estados Unidos. Desde que Santos asumió la presidencia en agosto, Colombia ha dado varias señales de estar dejando atrás la estrechísima alianza del ex presidente Álvaro Uribe con Estados Unidos.
Entre los síntomas de la nueva realidad se hallan los siguientes: El primer viaje oficial de Santos como presidente fue a Brasil, y no a Estados Unidos. Desde entonces, Santos ha visitado varios países latinoamericanos, pero todavía no ha pisado Washington D.C. Se ha reunido varias veces con Chávez y ambos han prometido mejorar rápidamente los vínculos entre Colombia y Venezuela. Las relaciones entre ambos países eran abiertamente hostiles durante la presidencia de Uribe, en parte porque el ex presidente colombiano había condenado repetidamente el apoyo clandestino de Venezuela a la guerrilla colombiana de las FARC.
Satisfaciendo los deseos de Chávez, Santos anunció recientemente que extraditará a Venezuela —y no a Estados Unidos— al capo del narcotráfico venezolano Walid Makled.
Luego, el gobierno de Santos no tiene planes inmediatos de someter al Congreso colombiano una nueva ley que autorice la presencia de tropas estadounidenses en bases militares colombianas, según funcionarios colombianos. El acuerdo militar colombiano-estadounidense del 2009 que permitía esa presencia fue recientemente invalidado por un tribunal de Colombia. Y en los próximos meses, Santos espera concretar acuerdos de libre comercio con Canadá y la Unión Europea. El acuerdo de libre comercio del 2004 entre Colombia y Estados Unidos aún no ha sido ratificado por el Congreso estadounidense.
Curioso por saber cuáles son los planes de Santos en política exterior, hablé con varios colombianos que están muy próximos al nuevo presidente. La mayoría de ellos dijeron que hay un cambio en Colombia, motivado principalmente por la falta de ratificación del acuerdo comercial por parte de Washington, pese a los numerosos gestos de buena voluntad de Colombia. En los últimos años, Colombia ha aceptado la presencia de tropas estadounidenses en sus bases militares, ha enviado agentes policiales y funcionarios antidroga colombianos a Afganistán para prestar apoyo a las tropas estadounidenses, y ha votado junto con Estados Unidos en casi todos los temas en las Naciones Unidas. Y sin embargo, no ha habido una respuesta positiva de Washington sobre el acuerdo de libre comercio, me dijeron. Los estrechos vínculos del presidente Barack Obama con los sindicatos estadounidenses que se oponen al libre comercio le han impedido a la Casa Blanca invertir un mayor capital político en lograr la ratificación del tratado en el Congreso, agregaron.
Enrique Santos Calderón, el hasta hace poco director y columnista del influyente periódico colombiano El Tiempo, y hermano del presidente de Colombia, me afirmó que existe la sensación de que deben poner un poco más de distancia, y dejar de hacer favores unilaterales que no tienen reciprocidad.
Mi opinión: El nuevo presidente colombiano se está acercando a Chávez primordialmente por motivos económicos. Venezuela es uno de los mayores mercados para las exportaciones colombianas, y las tensiones entre los dos países en los últimos años habían perjudicado seriamente a los exportadores colombianos.