Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 04/12/2014 01:00
La Casa Blanca volvió a urgir ayer al Gobierno de Cuba a que libere al contratista estadounidense Alan Gross, preso en la isla desde 2009, y reiteró la preocupación por su estado de salud cuando se cumplen cinco años de su detención y encarcelamiento.
‘Hace cinco años Alan Gross fue arrestado por sus esfuerzos para ayudar a los ciudadanos cubanos a tener mayor acceso a la información a través de internet’, recordó en un comunicado el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.
‘El Gobierno del presidente Barack Obama sigue centrado en lograr la liberación del contratista, de 65 años, y continúa profundamente preocupado por su estado de salud. La liberación de Gross eliminaría un obstáculo hacia unas relaciones más constructivas entre Estados Unidos y Cuba’, manifestó el portavoz.
Gross fue arrestado y encarcelado en diciembre de 2009, cuando trabajaba en la isla como contratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID).
Catorce meses después, el Gobierno cubano lo juzgó y condenó a 15 años de prisión por ‘acciones contra la integridad territorial del Estado’. Estados Unidos mantiene que Gross trataba simplemente de proporcionar acceso sin censura a internet para una pequeña comunidad religiosa judía en la isla y espera que "no pase otra navidad sin estar con su familia, según indicó una alta funcionaria del Departamento de Estado.
La esposa, Judy Gross, que ha pedido reiteradamente a Obama que interceda y no lo deje morir en Cuba, interpuso en 2010 una demanda contra el Gobierno estadounidense por no haberle alertado debidamente de los peligros que corría con su labor en la isla, pero esa querella fue desestimada este año.
Por su parte, el Gobierno cubano ha insinuado en numerosas ocasiones su disposición a facilitar, ateniendo a razones humanitarias, la liberación de Gross a cambio de la de los tres agentes del grupo de ‘Los Cinco’ espías cubanos condenados en 2001 y encarcelados en EEUU, algo que el Gobierno estadounidense rechaza.