Se efectuan gestiones para salir de la lista de países que no combaten la pesca ilegal y que Panamá pueda seguir exportando mariscos a la UE
- 14/04/2015 02:00
Y así se podría hablar del sector de la salud para que ciudadanos del país del norte reciban tratamientos médicos en la Isla; permitir la exportación de medicinas y equipos médicos para la producción de productos biotecnológicos cubanos; ventas de materias primas que Cuba necesita para producir medicamentos, comercialización en Estados Unidos de productos de la biotecnología cubana, como el Heberprot- P y el Nimotuzumab, anticuerpo monoclonal para tratar el cáncer de cabeza y cuello avanzados. Obama puede decidir también desbloquear el sector bancario y financiero donde aplican acciones de acoso financiero, o modificar regulaciones para autorizar el uso del dólar estadounidense en las transacciones internacionales de Cuba, el consentimiento para que esas transacciones se realicen mediante el sistema bancario de Estados Unidos cuando provengan de operaciones con terceros países, revertir la política de persecución financiera contra la Isla, que crea temor de los bancos a operar con Cuba o a ejecutar transferencias bancarias a favor de empresas u organizaciones cubanas. Son acciones que mañana mismo Obama puede emprender al margen de los cuatro grandes impedimentos señalados que deben ser eliminados por el Congreso.
De allí que el canciller dijera que Cuba espera que Obama utilice sus muy amplias facultades ejecutivas con toda determinación para producir cambios sustanciales en la aplicación práctica del bloqueo. En su entrevista con Obama, uno de los puntos culminantes de la cumbre, el propio presidente Raúl Castro destacó la coincidencia de opinión con su interlocutor en cuanto a la necesidad de discutir todo en relación con la isla, pero también con Estados Unidos.
Por su parte, Obama recordó la complejidad de los vínculos entre los dos países durante muchos años, pero subrayó los contactos bilaterales sostenidos en los últimos meses. Después de 50 años en que no habíamos cambiado la política, había que intentar algo nuevo, dijo al resaltar la importancia de mantener los contactos con el gobierno y pueblo cubanos. Opinó que a medida que mejoren los intercambios habrá más contactos directos y se reflejarán los cambios operados en ese proceso. Precisamente en la entrevista de más de una hora que sostuvieron los dos mandatarios en uno de los salones de Atlapa, sobresalió la posibilidad de cooperación en diversos campos como resultado del proceso para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas en La Habana y Washington.
En esa perspectiva se pueden incluir distintos tipos de colaboración en sectores relacionados con el enfrentamiento al narcotráfico y el terrorismo, la ciberseguridad, la protección del medio ambiente, el cambio climático y la salud, aunque Raúl Castro dejó bien en claro que una cosa es el tema diplomático y otra el bloqueo. Para ambas cosas, por ejemplo, es imprescindible que el presidente Obama saque a Cuba de la denominada lista de países auspiciadores del terrorismo en la que jamás debió de estar, pues de esa manera se abrirían mucho más las compuertas de la colaboración, acuerdos bilaterales sustantivos en sectores comercial, financiero y tecnológico, y se haría más expedito el camino hacia la eliminación total del bloqueo y la normalización de las relaciones empresariales.
Salir de esa lista en la que Cuba está por represalia política y no por otro motivo, tiene un sentido profundamente estratégico de cara a las voluntades de ambos gobiernos y dejaría sin sostén legal y argumental las sanciones a la Isla fundamentadas en la presunta amenaza a la seguridad nacional. Ya hay terreno legal adelantado con declaraciones de los Departamentos de Defensa y de Estado de que Cuba ni tiene vínculos ni coopera con organizaciones terroristas.
Esa exclusión eliminaría restricciones contra todo tipo de asistencia por parte de Estados Unidos, incluso el comercio de armas y actividades financieras con la isla, y hasta abriría la posibilidad para que Obama revise en septiembre la calificación de Cuba como "enemigo", codificada en una ley desde que Estados Unidos instauró el bloqueo en 1962. Además se eliminarían los temores de seguridad que limitan los viajes de estadounidenses a la isla y facilitaría los negocios de Cuba con otros países y su interacción con mercados internacionales, sin que los bancos con vínculos en Estados Unidos teman represalias por relacionarse con empresas cubanas.
La Cumbre de Panamá dejó bien en claro que el Congreso y el presidente Obama son factores de decisión sobre el bloqueo económico, comercial y financiero a Cuba, y que es posible llegar a acuerdos apegados al lema de la cita enarbolado y aceptado por todos de prosperidad con equidad.
ANALISTA