La exmagistrada colombiana habla sobre el rol de contrapeso del periodismo, el derecho al olvido, reformas constitucionales y los desafíos de nuevas tecnologías...
Petro deja un sistema de salud con más deudas, mayores barreras y una reforma fallida
- 05/08/2026 11:04
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Agrega La Estrella en Google ↗️El Gobierno de Gustavo Petro prometió transformar el sistema de salud colombiano bajo la premisa de priorizar a los pacientes por encima de los intereses económicos. Sin embargo, al cierre de su mandato, deja un panorama marcado por una crisis financiera más profunda, mayores dificultades para acceder a los servicios médicos y una reforma estructural que nunca logró convertirse en realidad.
Así lo expone un amplio balance publicado por La Silla Vacía, que analiza los principales avances y retrocesos de la política sanitaria durante los cuatro años de administración de Petro y los retos que heredará el presidente electo, Abelardo de la Espriella.
Uno de los logros destacados fue el incremento de los recursos destinados directamente a la red hospitalaria pública. Según cifras recopiladas por La Silla Vacía, las transferencias pasaron de 22 billones de pesos en 2023 a 68 billones en 2025, permitiendo fortalecer el flujo de recursos hacia los hospitales.
A ello se sumó una inversión superior a los 9 billones de pesos para infraestructura hospitalaria, con más de 2.200 proyectos distribuidos en 614 municipios, además de la entrega de ambulancias y la puesta en marcha del Buque Hospital Benkos Biohó para ampliar la atención médica en el Pacífico colombiano.
Expertos consultados por el medio coinciden en que estas inversiones modernizaron parte de la red pública y mejoraron el equipamiento de numerosos centros de salud.
Otro de los aspectos mejor valorados fue el impulso a la atención primaria mediante los Equipos Básicos de Salud, brigadas conformadas por médicos, enfermeras y promotores que realizaron visitas domiciliarias en zonas históricamente desatendidas.
El Ministerio de Salud reportó el despliegue de casi 11.000 equipos que llegaron a aproximadamente 11 millones de hogares. Aunque especialistas advierten que aún falta medir con mayor precisión su impacto, consideran acertado el énfasis en la prevención y la atención temprana.
La principal apuesta política del Gobierno fracasó en dos oportunidades.
La reforma al sistema de salud, que buscaba modificar el papel de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y cambiar el modelo de aseguramiento establecido por la Ley 100, fue archivada dos veces en el Congreso.
Tras esas derrotas legislativas, el Ejecutivo intentó avanzar mediante decretos, pero varias de esas medidas fueron suspendidas por decisiones judiciales al considerar que invadían competencias del Congreso o podían afectar la libre competencia y la atención de los usuarios.
Pese al aumento en la inversión pública, el sistema continúa enfrentando graves problemas financieros.
Uno de los principales cuestionamientos se centra en la Unidad de Pago por Capitación (UPC), el monto que el Estado gira a las EPS por cada afiliado. La Corte Constitucional determinó que los incrementos aprobados por el Gobierno fueron insuficientes para cubrir los costos reales de la atención médica.
Como consecuencia, el sistema terminó gastando más recursos de los que recibe. Diversos estudios citados por La Silla Vacía estiman que las EPS registran déficits multimillonarios, mientras la deuda acumulada con hospitales y clínicas supera los 25 billones de pesos.
La situación también se agravó tras la intervención estatal de ocho EPS, entre ellas Nueva EPS y Sanitas. Según el balance, esas entidades acumularon mayores deudas, incrementaron las quejas de los usuarios y deterioraron aún más su patrimonio financiero.
Incluso, la Contraloría concluyó que las intervenciones no resolvieron los problemas estructurales ni garantizaron una mejor prestación de los servicios.
El informe también señala que la crisis terminó afectando directamente a los usuarios.
Aunque Colombia mantiene una cobertura cercana al 98 %, cada vez más personas enfrentan demoras para acceder a consultas, procedimientos, cirugías y medicamentos.
Durante 2025 se registró un récord cercano a las 290.000 acciones de tutela relacionadas con el derecho a la salud, mientras que la Defensoría del Pueblo encontró que nueve de cada diez pacientes consultados no recibieron completamente los medicamentos formulados.
Esa situación ha incrementado el gasto de bolsillo de las familias. Según datos recopilados por La Silla Vacía, los hogares de menores ingresos pasaron de destinar cerca del 7 % de sus recursos a gastos médicos en 2022 a aproximadamente el 13 % en 2024.
Paralelamente, aumentó la contratación de seguros privados y planes de medicina prepagada, reflejando que quienes cuentan con mayores recursos buscan alternativas para evitar las demoras del sistema público.
El análisis concluye que la próxima administración enfrentará tres grandes retos: estabilizar las finanzas del sistema, definir el futuro de las EPS intervenidas —especialmente Nueva EPS, que concentra más de 11 millones de afiliados— y reconstruir la confianza entre el Estado, las aseguradoras, los hospitales y los profesionales de la salud.
Además, persiste el consenso entre diversos expertos de que Colombia necesita una reforma estructural, pero construida mediante acuerdos que permitan corregir las fallas del modelo vigente sin comprometer los mecanismos que aún funcionan.