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Petróleo por estabilidad: las claves del polémico acuerdo entre Donald Trump y Delcy Rodríguez
- 31/08/2026 16:55
El pacto suscrito entre la administración del presidente Donald Trump y la presidencia interina de Delcy Rodríguez, mediante el cual Washington pasaría a tener el control mayoritario de una quinta parte de las reservas de petróleo de Venezuela, supondría, en la práctica, el acceso a unos 65,000 millones de barriles, que pasarían a formar parte de las reservas estratégicas estadounidenses.
Mientras el inquilino de la Casa Blanca celebra el acuerdo alcanzado el pasado viernes como un “regalo de Venezuela para Estados Unidos” y Rodríguez asegura que el pacto será sinónimo de prosperidad para su país, crecen las críticas a ambos lados del espectro político venezolano.
Tanto el chavismo como la oposición cuestionan la falta de transparencia de un acuerdo del que todavía se conocen pocos detalles, como, por ejemplo, el cronograma preciso con el que se desarrollarán las prospecciones petrolíferas.
Según Washington y Caracas, el sector petrolero venezolano recibirá $100,000 millones en inversiones. La presidenta interina de Venezuela calculó que, por cada barril —cuyo precio oscila alrededor de los 65 dólares—, el país recibirá 19 dólares, lo que se traduciría en unas regalías de aproximadamente $209,000 millones durante 25 años.
“Queremos ser una potencia energética, gran productora de petróleo, un exportador importante de gas y gran desarrollo petroquímico”, justificó Rodríguez en una alocución televisada el pasado sábado, situando el acuerdo en un contexto en el que su Ejecutivo escogió el camino de la diplomacia con Estados Unidos.
La operación público-privada entre ambos países cede asimismo a Estados Unidos los derechos para operar 17 campos petroleros, tanto en el lago de Maracaibo como en el Lago del Orinoco, mientras que la vigencia de esta operación será de 25 años, prorrogables.
El analista Luis Vicente León señaló al diario español El País que el acuerdo petrolero surge en medio de las coincidencias y necesidades contrapuestas de Washington y Caracas.
“Para Estados Unidos hay una ventaja de seguridad de reservas en un momento en que las suyas están en mínimos y el precio de la gasolina está muy elevado. El conflicto con Irán no se ha resuelto y puede extenderse bastante más de lo previsto. (...) Para el Gobierno venezolano, la necesidad de recursos es urgente y su margen de maniobra frente a Estados Unidos es bajo, porque la amenaza sigue siendo creíble”, resumió.
Otro elemento desde el cual podría analizarse el motivo de este acuerdo es el factor electoral. Con las elecciones legislativas de medio término en el horizonte —en las que se vislumbra que los republicanos podrían perder sus mayorías en el Congreso y el Senado—, Trump busca una solución para aliviar el alza de los precios de los carburantes, agravada aún más desde su decisión de emprender junto a Israel una guerra contra Irán en febrero pasado.
Por su parte, Rodríguez busca exhibir una Venezuela próspera y en vías de recuperación en caso de tener que enfrentarse al veredicto popular en unas próximas elecciones.
De cara a la opinión pública internacional, el acuerdo celebrado por Trump podría lesionar la imagen exterior de Estados Unidos, ya que, según declaró el director para América Latina del Stimson Center al diario El País, distorsionaría el argumento inicial de la operación del pasado 3 de enero, que resultó en la captura de Nicolás Maduro: la recuperación de la democracia.
“El acuerdo perjudica aún más la imagen de Estados Unidos en América Latina. La intervención militar de enero podría haberse visto como un acto en defensa de la democracia contra un régimen brutal que tenía pocos amigos en la región. Ahora es difícil argumentar que Trump no estuvo motivado principalmente por el petróleo, fortaleciendo a los críticos de Estados Unidos que sostienen que la política estadounidense hacia la región nunca ha estado motivada por valores, sino por intereses económicos”, sostuvo.
Ante este panorama, la líder opositora María Corina Machado renovó este lunes su reclamo por la pronta celebración de elecciones libres y transparentes para que, posteriormente, se inicie el camino hacia la reconstrucción económica de Venezuela.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, planteó en su plan para Venezuela tras la captura de Maduro que primero era necesaria la recuperación económica para, eventualmente, allanar el camino hacia la democracia.