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- 09/01/2015 01:00
Fuerzas antiterroristas francesas allanaban el jueves poblados del noreste de París, buscando a los dos hermanos sospechosos de estar detrás del ataque contra el semanario satírico Charlie Hebdo en el que murieron 12 personas.
Dos decenas de policías con trajes protectores y máscaras buscaban casa por casa en la aldea de Corcy, a pocos kilómetros de una estación de gasolina donde fuentes policiales dicen que se vio a los hermanos con pasamontañas. Helicópteros volaban sobre el lugar.
El primer ministro Manuel Valls fue consultado por la radio RTL , tras una reunión de emergencia de gabinete con el presidente François Hollande, sobre si temía más ataques de estas características. ‘Esa pregunta es totalmente legítima. Es obviamente nuestra principal preocupación, y es por eso que se ha movilizado a miles de policías e investigadores para atrapar a estos individuos’, sostuvo.
De hecho, el ataque suscitó dudas sobre las medidas de seguridad en los países occidentales. Líderes musulmanes condenaron el tiroteo, pero también expresaron su temor a un aumento de un sentimiento antiislamista en un país con una gran población musulmana.
El Consejo Musulmán Francés llamó a todos los creyentes del país a unirse al minuto de silencio al mediodía del jueves y pidió a ‘todos los imanes de las mezquitas de Francia condenar la violencia y el terrorismo, venga de donde venga, y de la manera más vehemente posible’.
Las campanas de la catedral de Notre Dame de París tañeron en memoria de los muertos en el ataque a la redacción de Charlie Hebdo , un publicación de izquierda dedicada a mofarse de las ‘vacas sagradas’ y algunos de cuyos dibujantes eran personajes de la contracultura francesa desde la década de 1960.
El atentado suscitó una ola de reprobación unánime en el extranjero y manifestaciones tuvieron lugar en Alemania, España y Gran Bretaña, entre otros países. Los ministros del Interior europeos y norteamericano se reunirán el domingo en París para coordinar la lucha contra el extremismo islámico, según anunció el ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve. Además, el mismo día está convocada una marcha multitudinaria de rechazo a la matanza.
Por otro lado, en un hecho que hasta ahora no se ha podido relacionar con el peor atentado terrorista en territorio francés en décadas, una mujer policía fue asesinada el jueves a tiros en el sur de la capital francesa.
HERMANOS SOSPECHOSOS
La policía publicó las fotos de los dos sospechosos del ataque: los hermanos Cherif y Said Kouachi, de 32 y 34 años. El menor de los hermanos pasó 18 meses en la cárcel hace una década por tratar de ir a combatir a Irak, y más recientemente tuvo problemas con las autoridades por su supuesta participación en complots militantes, lo que suscitó preguntas sobre si la policía pudo haber hecho más.
‘Era parte de un grupo de jóvenes que estaban un poco perdidos, confundidos, no realmente fanáticos en el sentido literal de la palabra’, dijo al diario Liberation el abogado Vincent Ollivier, quien representó a Cherif. ‘No había pensado demasiado en el Islam ni parecía tan decidido’, agregó.
Imágenes de video sugieren que los atacantes pueden haber sido sólo dos, que huyeron del lugar en un auto negro.
La noche del miércoles, un hombre de 18 años llamado Hamyd Mourad se entregó a la policía en Charleville-Mezieres, a unos 230 kilómetros al noreste de París.
Una fuente judicial dijo que el sujeto es cuñado de uno de los principales sospechosos y medios franceses citaron a personas que decían que Mourad estaba en el colegio al momento del ataque.
NÚMERO ‘SUPERVIVIENTE’ DE 1 MILLÓN DE EJEMPLARES
Por otro lado, el abogado de la revista satírica, Richard Malka, señaló que Charlie Hebdo lanzará un ‘número superviviente’ de un millón de ejemplares, gracias al apoyo recibido, al que se ha sumado una inesperada ayuda pública de más de un millón de dólares. Será un número limitado a 8 páginas en lugar de las 16 habituales.
‘Vamos a intentar hacer un pequeño diario la semana que viene. Vamos a hacer algo, es importante’, declaró Laurent Léger, reportero de la revista que escapó de la masacre.
‘No quiero un número de necrología, quiero que hagamos un número para lanzar un desafío de existir, un desafío de decir las cosas, de seguir luchando contra las tonterías, contra la estupidez humana, contra el oscurantismo, contra todos los fundamentalismos’, afirmó.
Entre las doce víctimas del ataque al semanario fundado en 1970 y que se hizo famoso por su humor irreverente, figuran cinco dibujantes, Charb, de 47 años, Wolinski (80), Cabu (76), Tignous (57), Philippe Honoré (73), así como otros colaboradores incluyendo el economista francés Bernard Maris, hijo de republicanos españoles refugiados en Francia.
‘Es una situación muy dura, estamos todos con nuestra pena, nuestro dolor, nuestros miedos, pero lo vamos a hacer de todas formas, porque la estupidez no va a ganar. Charb (director de la publicación muerto en el atentado) siempre decía que la revista tenía que salir, cueste lo que cueste’, agregó el cronista.