Israel anuncia control militar del sur del Líbano hasta el río Litani y eleva tensión con Hezbolá

  • 24/03/2026 09:52
La decisión impacta a miles desplazados, genera incertidumbre sobre misión internacional y revive conflictos históricos mientras aumentan bombardeos, destrucción de infraestructura y confrontación regional

El Gobierno de Israel confirmó un giro decisivo en su estrategia militar: asumirá el control total del sur de Líbano hasta el río Litani, una franja que representa cerca del 10% del territorio libanés.

El anuncio fue realizado por el ministro de Defensa, Israel Katz, quien oficializó lo que durante días se insinuaba desde el Ejecutivo israelí. La operación implicaría consolidar presencia militar en una zona donde ya se han intensificado bombardeos y operaciones terrestres.

La región afectada abarca unos 150 municipios y más de 200.000 habitantes, la mayoría desplazados tras órdenes de evacuación emitidas por Israel.

Infraestructura destruida y aislamiento territorial

Como parte de la ofensiva, las fuerzas israelíes han destruido varios puentes clave sobre el Litani, argumentando que eran utilizados por Hezbolá para movilizar combatientes y armamento.

Los ataques a carreteras y accesos han buscado aislar completamente el sur del resto del país, complicando la movilidad de civiles y el acceso a ayuda humanitaria.

“Donde haya terrorismo y misiles, no habrá residentes”, afirmó Katz, al justificar la creación de una “zona de seguridad” bajo control militar israelí.

Amenaza de confrontación directa

Desde el lado libanés, las reacciones no se hicieron esperar. El diputado de Hezbolá, Hassan Fadlala, advirtió que una ocupación sería considerada una “amenaza existencial” y que el grupo responderá militarmente.

La decisión israelí incrementa el riesgo de una escalada directa con la milicia proiraní, en un contexto ya marcado por semanas de bombardeos que han dejado más de mil muertos en territorio libanés.

Incertidumbre sobre misión de la ONU

El anuncio también pone en entredicho el papel de la misión de paz de Naciones Unidas en la zona, integrada por unos 10.000 soldados de distintos países.

Este contingente, desplegado precisamente en el sur de Líbano, podría verse desplazado o limitado ante la expansión militar israelí, lo que abre un nuevo frente diplomático.

Un conflicto con ecos del pasado

El plan revive un precedente histórico: la ocupación israelí del sur del Líbano entre 1982 y 2000, un periodo marcado por violencia, denuncias de abusos y un alto costo humano.

Hoy, la estrategia vuelve a dividir opiniones dentro y fuera de Israel. Mientras sectores militares defienden la necesidad de mayor profundidad estratégica, figuras políticas como el ministro Bezalel Smotrich promueven incluso la anexión del territorio.

El primer ministro Benjamín Netanyahu ha respaldado una línea dura, bajo el argumento de que ni el Estado libanés ni la comunidad internacional han logrado contener a Hezbolá.

Desplazamiento forzado y crisis humanitaria

La ofensiva ha profundizado el desplazamiento masivo de civiles, mientras miles de personas permanecen atrapadas en zonas bajo amenaza constante.

Israel ha advertido que no permitirá el regreso de la población mientras considere que persiste el riesgo de ataques desde Líbano, consolidando así una estrategia basada en control territorial y presión militar sostenida.

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