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Petro trasladará a 600 guerrilleros y miembros del Clan del Golfo a zonas especiales para negociar desmovilización
- 14/05/2026 13:19
El gobierno de Colombia avanza en una nueva fase de su estrategia de “paz total” con el traslado de cerca de 600 integrantes de grupos armados ilegales hacia zonas especiales destinadas a facilitar negociaciones de desmovilización y tránsito a la vida civil.
La decisión fue anunciada por el presidente Gustavo Petro, quien busca acelerar los diálogos de paz a menos de tres meses de finalizar su mandato presidencial el próximo 7 de agosto.
Según explicó el Gobierno, los integrantes del Clan del Golfo y de disidencias guerrilleras serán concentrados en regiones específicas del país bajo condiciones especiales de seguridad para continuar las conversaciones.
De acuerdo con representantes del proceso, cerca de 500 miembros del Clan del Golfo se desplazarán hacia estas zonas de ubicación temporal mientras avanzan las negociaciones con el Ejecutivo.
El abogado de la organización criminal aseguró que los integrantes esperan garantías jurídicas y protección personal durante el proceso.
Las conversaciones con el Clan del Golfo se desarrollan actualmente en Catar y representan uno de los principales intentos de Petro por concretar acuerdos antes de abandonar el poder.
Sin embargo, la iniciativa enfrenta obstáculos judiciales luego de que la Fiscalía General de la Nación rechazara suspender las órdenes de captura contra alias “Chiquito Malo” y otros integrantes del grupo.
El líder narcotraficante además es requerido en extradición por Estados Unidos, situación que ha generado tensiones diplomáticas y cuestionamientos sobre el alcance de las negociaciones.
El Gobierno también confirmó que unos 100 integrantes de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, una disidencia de las extintas FARC, serán trasladados a zonas especiales en el sur del país.
Según el negociador Armando Novoa, los guerrilleros permanecerán allí sin armas ni uniformes como parte de su tránsito hacia la reincorporación civil.
La estrategia recuerda el modelo utilizado durante el acuerdo de paz firmado con las FARC en 2016, cuando miles de combatientes fueron concentrados en zonas de transición antes de entregar las armas bajo supervisión internacional.
El mandatario colombiano sostiene que esta etapa representa la “fase final” de algunos diálogos de paz impulsados durante su gobierno.
No obstante, Petro no logró avanzar significativamente en negociaciones con grupos de mayor poder militar como el ELN y otras disidencias armadas de las FARC.
La política de “paz total” ha enfrentado fuertes críticas por parte de sectores políticos y organismos judiciales, que cuestionan posibles beneficios a estructuras criminales sin garantías claras de desmantelamiento.
A pesar de ello, el Gobierno insiste en que el objetivo es reducir la violencia y abrir caminos hacia la desmovilización antes del cambio de administración.