Las afectaciones, provocadas por lluvias inusuales y fuertes vientos que impactaron principalmente el norte y el centro del país, han dejado daños considerables...
- 13/02/2026 11:18
Un hecho estremecedor sacudió a la ciudad de Itumbiara, en el estado de Goiás, Brasil, cuando el secretario de Gobierno local, Thales Naves Alves Machado, de 40 años, disparó contra sus dos hijos y luego se suicidó en su departamento tras publicar un extenso mensaje en sus redes sociales donde adelantaba sus intenciones y aludía a problemas personales.
Según las autoridades, el funcionario primero utilizó un arma de fuego contra sus hijos, de 12 y 8 años, hiriéndolos gravemente en la cabeza, y luego tomó la misma decisión fatal en la misma escena. Testigos y vecinos que llegaron al lugar tras leer su post intentaron intervenir, pero fueron incapaces de evitar el desenlace.
El hijo mayor, Miguel Araújo Machado, falleció en el Hospital Municipal Modesto de Carvalho, mientras que el menor, Benicio, fue trasladado con vida y permanece internado en estado crítico.
El mensaje que publicó antes de la tragedia
Horas antes del trágico episodio, Machado publicó en sus redes una carta larga en la que detallaba lo que describió como una crisis en su matrimonio tras una presunta infidelidad de su esposa, quien, según él, se habría ido a San Pablo para estar con otra persona. En el mensaje escribió frases como “Nos vamos, yo y mis hijos, que ahora son ángeles”, antes de llevar a cabo los hechos.
En esa carta también pidió perdón a familiares y amigos, y aseguró que estaba actuando “en el límite de lo improbable”. El contenido fue eliminado de las plataformas tras la difusión del caso.
Investigación y conmoción social
La Policía Civil de Goiás abrió una investigación para esclarecer las circunstancias que llevaron al funcionario a tomar decisiones tan extremas.
La escena del crimen fue analizada por peritos, y el arma utilizada, una pistola Glock G25 calibre 380, fue secuestrada para análisis.
La comunidad de Itumbiara reaccionó con consternación. El funeral de Miguel estuvo marcado por una profunda emoción, y la Alcaldía local decretó tres días de luto oficial. Amigos y familiares expresaron su dolor por la pérdida y la magnitud de la tragedia.
Este caso ha generado un fuerte impacto en Brasil y pone en relieve temas sensibles vinculados a la violencia familiar y el uso de redes sociales como escenario previo a actos extremos.