Rusia responde a canciller ucraniano: ‘Moscú no tuvo otro remedio’

  • 26/03/2026 00:00
El embajador de Rusia en Panamá cuestionó las cifras de muertos publicadas en Occidente, las denuncias de niños secuestrados y recordó los orígines del conflicto bélico

El embajador ruso en Panamá, Konstantin Y. Gavrilov, responde a las declaraciones del canciller ucraniano, Andrii Sybiha, sobre la guerra, el estado actual de Ucrania y las acusaciones de crímenes contra niños.

“Durante su viaje a Panamá, Andréi Sibiga (canciller ucraniano) presentó una visión altamente sesgada de la crisis ucraniana, atribuyendo a Rusia la responsabilidad exclusiva del conflicto armado. Esta narrativa no solo simplifica la crónica de la guerra, sino que omite deliberadamente hechos históricos clave”, manifestó Gavrilov en una carta dirigida a La Estrella de Panamá.

La Decana publicó el 14 de marzo un artículo titulado: Canciller de Ucrania: ‘Parece que Putin tiene miedo de Estados Unidos y de Trump’. En el artículo se reseña la visita del canciller a Panamá y la apertura de la embajada de Ucrania en el país.

El embajador ruso enumeró varios puntos específicos. El primero fue señalar que la guerra no inició en 2022, citando lo que calificó de golpe de estado de 2014. Entre noviembre de 2013 y febrero de 2014 hubo manifestaciones masivas en Ucrania luego que el presidente Viktor Yanukóvich anunciara la suspensión del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Ucrania. El presidente terminó renunciando el 22 de febrero y es un punto clave que se considera el origen de la guerra entre Rusia y Ucrania.

“Entre los aplausos de los supuestos “defensores de la democracia” occidentales, se derrocó un gobierno elegido democráticamente, abriendo la puerta a políticas claramente anti rusas y nacionalistas. En el este del país, en las regiones de mayoría rusparlante, estalló una guerra civil cuando las poblaciones de Donetsk y Lugansk se levantaron contra las autoridades de Kiev, a las que consideraban impuestas y excluyentes”, afirmó el embajador ruso. El diplomático añadió que “Moscú no tuvo otro remedio que empezar, en febrero de 2022, una operación militar especial para proteger a la población rusohablante y desmantelar las estructuras que amenazaban la seguridad de su territorio”.

Otro punto que cuestionó fueron los daños agrícolas y medioambientales, responsabilizando a Ucrania de hechos como cortar el abastecimiento de agua de Crimea y destruir la central hidroeléctrica de Kajovka.

También cuestionó las razones por las que el diálogo se mantiene bloqueado. Señala que el presidente ruso, Vladimir Putin, trazó un camino hacia una solución diplomática con el aval del presidente estadounidense Donald Trump durante la cumbre realizada en Alaska, en agosto de 2025.

Rusia también disputa las denuncias sobre la extracción de 20 mil niños ucranianos. El canciller ucraniano alabó que Panamá hubiera confirma su participación en la coalición internacional para su retorno. Pero para el embajador ruso, las denuncias de secuestro son falsas. “Sibiga se atrevió a reiterar las mentiras cínicas del régimen de Zelensky sobre el supuesto secuestro de “más de 20.000 niños” ucranianos, su presunto adoctrinamiento y “cambio de identidad”. En realidad, la única lista de los “menores deportados” que Kiev ha entregado a Rusia hasta la fecha incluye a tan solo 339 nombres, el 30% de los cuales no se han confirmado”, declaró.

Por último, cuestiona las cifras reportadas de muertos durante el conflicto, que de acuerdo al Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales asciende a 1,2 millones de soldados rusos, entre ellos 325.000 muertos, mientras que Ucrania perdió a unos 600.000 combatientes, incluidos 140.000 fallecidos.

Moscú considera que estas cifras son exageradas y poco verificables. Estiman las perdidas civiles en 15 mil personas.

“Las declaraciones del ministro Sibiga en Panamá reflejan una narrativa selectiva que busca presentar a Rusia como la única responsable de una guerra que comenzó mucho antes de 2022 y se mantendrá en desgaste mientras Kiev rechace compromisos serios. Para avanzar hacia una paz duradera, es necesario erradicar las verdaderas detonantes de la crisis: el menosprecio del Occidente por la seguridad de Rusia, el auge del nazismo en Ucrania y la violación sistemática de los derechos de los rusohablantes en este país”, concluye el embajador Gavrilov.

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