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- 05/01/2015 01:00
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó este domingo que su Gobierno no permitirá que altos mandos y oficiales del Ejército sean llevados a tribunales internacionales en demandas alentadas por los palestinos, según informó la agencia Efe .
‘No vamos a permitir que los soldados y los comandantes del Ejército sean llevados ante la Corte Penal Internacional de La Haya’, dijo Netanyahu al iniciar la sesión semanal del Consejo de Ministros, ante el que acusó a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) de haber elegido la ‘confrontación’ con Israel.
El Estado hebreo reaccionó el sábado a la ofensiva diplomática de los palestinos suspendiendo el pago de más de 100 millones de euros de impuestos recaudados por cuenta de la Autoridad Palestina."Quienes deben ser juzgados son los dirigentes de la Autoridad Palestina que se han aliado con los criminales de guerra de Hamas", agregó el primer ministro, que acusa al movimiento islamista de haber utilizado a gazatíes como escudos humanos durante la última guerra en la franja, entre julio y agosto pasados."Los soldados de Tsahal continuarán defendiendo el Estado de Israel con valentía y determinación, y de la misma forma que nos protegen, los protegeremos", prometió.
La suspensión de la entrega de los 106 millones de euros podría ser la primera de una serie de medidas de represalia de los israelíes tras la petición de adhesión de los palestinos a la CPI.
FRACASÓ EL PACTO DE OSLO
Por su parte, el ministro israelí de Exteriores, Avigdor Lieberman, indicó que la petición palestina de adhesión a la Corte Penal Internacional demuestra que los acuerdos de Oslo han colapsado. Lieberman hizo el señalamiento en un acto con diplomáticos de su país.
En una comparecencia ante representantes israelíes acreditados ante gobiernos europeos, el ministro subrayó que la petición ‘demuestra que los acuerdos de Oslo han fracasado’ y que la política de ‘mantenerse a la espera’ para preservar el statu quo ha sido también infructuosa, informa la edición digital del diario Haaretz.
El llamado proceso de Oslo comenzó en 1993 con el reconocimiento mutuo entre Israel y la OLP, y condujeron a la creación en 1994 de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) como gestora de los asuntos civiles en Cisjordania y Gaza.
El proceso debió haber fructificado a los cinco años en un acuerdo definitivo de paz y la creación de un estado palestino independiente, pero descarriló y acabó en el estallido de la Segunda Intifada en 2000.