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Una tregua sin consolidación: Bombardeos entre Estados Unidos e Irán dejan al borde del colapso el alto al fuego en Oriente Medio
- 10/06/2026 00:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️Los intentos por mantener vivo el alto al fuego entre Irán, Israel y Estados Unidos parecen haber llegado a un punto crítico. La decisión de Washington de lanzar una ofensiva militar contra territorio iraní en respuesta al derribo de un helicóptero Apache en el estrecho de Ormuz ha colocado a Oriente Medio ante el riesgo de una nueva escalada regional, justo cuando las negociaciones de paz atravesaban uno de sus momentos más delicados.
La operación militar estadounidense comenzó este miércoles por la noche después de que el presidente Donald Trump confirmara que fuerzas iraníes habían derribado una aeronave de combate estadounidense mientras realizaba labores de patrullaje en una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta.
Aunque los dos pilotos fueron rescatados sanos y salvos, Trump advirtió horas antes de los bombardeos que Estados Unidos tenía la “obligación de responder” a lo que consideró una agresión directa. Poco después, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó el inicio de una serie de ataques contra objetivos iraníes.
Las primeras informaciones procedentes de Irán reportaron explosiones en la provincia de Hormozgán, ubicada frente al estrecho de Ormuz, así como en la isla de Qeshm y en zonas cercanas a Bandar Abbas, puntos clave para la navegación y el comercio energético mundial.
El actual alto al fuego entró en vigor el pasado 8 de abril con la intención de reducir las tensiones acumuladas entre Irán, Israel y Estados Unidos tras meses de enfrentamientos indirectos y ataques cruzados.
Sin embargo, desde el comienzo de la tregua se registraron incidentes constantes. Washington y Teherán intercambiaron acusaciones por maniobras militares, operaciones de inteligencia y acciones contra embarcaciones en el golfo Pérsico. Aun así, Trump evitó durante semanas considerar estos episodios como violaciones formales del acuerdo.
La situación comenzó a deteriorarse rápidamente cuando el conflicto en Líbano volvió a intensificarse.
Israel incrementó sus operaciones militares contra posiciones vinculadas a Hezbolá y ordenó evacuaciones en suburbios chiíes del sur de Beirut. La medida generó una fuerte reacción de Irán, principal aliado regional del movimiento libanés.
Teherán advirtió entonces que cualquier ampliación de la ofensiva israelí tendría consecuencias directas sobre las negociaciones que mantenía con Washington.
Durante los últimos meses, Estados Unidos había intentado impulsar conversaciones indirectas con Irán mediante mediadores regionales, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que limitara el programa nuclear iraní y redujera las tensiones militares en Oriente Medio.
Trump llegó a asegurar públicamente que las negociaciones avanzaban de forma positiva y que un acuerdo definitivo estaba cada vez más cerca.
Sin embargo, la semana pasada Irán suspendió oficialmente su participación en el proceso diplomático, argumentando que los continuos bombardeos israelíes en Líbano hacían imposible cualquier avance político.
La crisis se agravó aún más cuando Israel e Irán intercambiaron nuevos ataques durante el fin de semana. Según reportes internacionales, fuerzas israelíes bombardearon distintas posiciones en territorio iraní, mientras Teherán respondió atacando objetivos vinculados a Israel.
Trump intervino personalmente para intentar contener la situación. El mandatario sostuvo conversaciones con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y afirmó haber conseguido una extensión temporal de la tregua.
Incluso durante la madrugada del martes, antes de conocerse el derribo del Apache, el presidente estadounidense aseguró que existían posibilidades reales de alcanzar un acuerdo de paz en cuestión de días.
El incidente que terminó desencadenando la respuesta militar estadounidense ocurrió precisamente en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles del mundo.
Por este corredor estratégico circula una parte significativa del petróleo y gas natural que abastece a los mercados internacionales. Cualquier alteración en la seguridad de la zona suele provocar preocupación inmediata entre gobiernos, empresas energéticas e inversionistas.
Según Washington, el helicóptero Apache fue derribado mientras realizaba una misión de vigilancia. Posteriormente, la tripulación fue rescatada mediante una operación coordinada por fuerzas estadounidenses.
Para Trump, el ataque cruzó una línea que no podía quedar sin respuesta.
La ofensiva estadounidense se produce además en un contexto regional marcado por múltiples focos de tensión.
Israel mantiene operaciones militares en Líbano pese a los llamados internacionales a la moderación. Solo en las últimas horas, ataques sobre la ciudad de Tiro dejaron víctimas mortales y decenas de heridos.
Al mismo tiempo, varios gobiernos occidentales han comenzado a endurecer su postura frente a la expansión del conflicto. Francia anunció recientemente restricciones contra altos funcionarios israelíes por sus posiciones respecto a Cisjordania y los asentamientos.
Con Estados Unidos e Irán nuevamente enfrentados de manera directa, el alto al fuego parece estar más cerca del colapso que de la consolidación. Lo que comenzó como una respuesta al derribo de una aeronave militar amenaza ahora con transformar una frágil tregua en una nueva fase de confrontación regional, con consecuencias impredecibles para Oriente Medio y para la estabilidad de los mercados energéticos mundiales.